Trabas a la prensa: echan al corresponsal de la BBC

Fue acusado de difundir noticias falsas. Detienen a un periodista de Newsweek.
La prensa sigue siendo blanco de las autoridades iraníes, que en total ya han arrestado a 24 periodistas y "blogueros" desde que comenzaron las protestas postelectorales hace una semana. Entre los cronistas detenidos figuran el director de la Asociación de Periodistas Iraníes, Alí Mazroui, y un reportero canadiense de Newsweek. El corresponsal de la BBC, Jon Leyne, además recibió una orden de abandonar el país.

Según la agencia oficial Fars, Leyne fue expulsado bajo acusación de haber difundido "falsas noticias y reportajes, y haber apoyado disturbios", y también por haber ignorado "los derechos de la nación iraní" y "los principios morales de la profesión".

El canal de noticias Al Arabiya anunció ayer a su vez que el cierre de su oficina en Teherán, en vigor desde el 14 de junio, fue prolongado "hasta nueva orden".

"Se torna cada vez más problemática la situación para los periodistas'', destacó Benoit Hervieu, del grupo activista Reporteros Sin Fronteras, con sede en París. La ONG divulgó una lista con los nombres de 24 periodistas, editores y blogueros arrestados desde el 14 de junio, y dijo que había perdido contacto con varios otros que podrían estar detenidos o escondidos.

Hervieu señaló que Reporteros Sin Fronteras verificó cada arresto a través de su cadena de reporteros y activistas en Irán.

Newsweek divulgó una declaración poco después de que su corresponsal Maziar Bahari, de nacionalidad canadiense, fue detenido sin acusación previa ayer por la mañana.

"Desde entonces nada se ha sabido de él", señaló la publicación en un comunicado. "Bahari es un ciudadano canadiense y un renombrado periodista y cineasta que ha vivido en Irán y ha cubierto noticias allí por una década", agregó. La revista exigió a inmediata liberación del periodistas y calificó su cobertura como "imparcial y sutil". Según Newsweek, "más de 20 periodistas y blogueros han sido detenidos". En la mayoría de casos, las razones para las detenciones no han sido aclaradas.

Las autoridades de Irán han mantenido bajo vigilancia a los periodistas locales e internacionales y tomaron medidas drásticas apenas se generalizaron las protestas en Teherán la semana pasada. Así prohibieron que los medios reporten desde la calle y sólo permiten entrevistas telefónicas e información de fuentes oficiales.

Ya el miércoles, la cancillería iraní había acusado a medios occidentales de prensa no identificados de ser "portavoces" de los rebeldes y advirtió que esos "enemigos" serán derrotados.

La diplomacia iraní se alineó así con el líder supremo, Ayatollah Ali Jamenei y el presidente Mahmoud Ahmadinejad, quienes cuestionaron a la prensa internacional por la cobertura de las manifestaciones.

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