Más trabas para que la OSP tenga tarjeta magnética

Con profundo malestar lo reconoció el ministro de Salud Pública de la provincia, Oscar Balverdi. El funcionario dejó un manto de sospechas sobre cuáles pueden ser los motivos por los que no se quiere que se sepa a ciencia cierta el detalle del padrón de la OSP.
El titular de Salud Pública de la provincia, Oscar Balverdi, se mostró muy molesto por las demoras administrativas que existen en torno a la iniciativa de crear una tarjeta magnética en la Obra Social Provincia para la atención de sus afiliados. El funcionario anunció la intención de adoptar la nueva metodología hace más de seis meses y todavía no se pueden completar los trámites legales para poder acceder a la contratación de una empresa que haga el reempadronamiento de los afiliados y consecuentemente la confección de las tarjetas que darían optimización y celeridad a los trámites en la OSP.

Desde hace más de seis meses, el ministro viene peregrinando con la iniciativa debajo del brazo para que se puedan concretar los pasos legales que deriven en el llamado a licitación o contratación para rehacer el padrón de los afiliados y de esa manera mejorar el sistema y la atención a los que sufren eternas colas en las dependencias de la OSP cada vez que pretenden una autorización. Los motivos de las demoras son poco claros o por lo menos es lo que aseguró el titular de Salud en San Juan, dejando de esta manera un velo sospechoso sobre el por qué de la demora.

“La verdad es que venía marchando muy bien porque habíamos acordado con todas las áreas específicas que hacen a este tema como Contaduría y Delegación Fiscal. Estaba todo bien, nos habían pedido muchísimas cosas hasta de la Universidad que se identificara si hacían las tarjetas o no. Estaba todo listo, ya habíamos hablado con gente para el trabajo y creíamos que estaba todo terminado. A último momento con la gente que ya habíamos hablado, nos observan y nos obstaculizan una vez más el tema. Es increíble porque habíamos cumplido con todo lo que nos venían indicando y no podemos creer que sigan dilatando el tema”, dijo Balverdi.

El tono sospechoso lo agregó el funcionario a la hora de consultarle cuáles son los motivos por los que se demora tanto una ejecución que a primera vista resulta tan simple, sobre todo por los beneficios que traerá a los afiliados y al mismo sistema.

“Nosotros estamos decididos a hacerlo porque evidentemente, y me hago cargo de lo que digo, acá hay algo especial, nadie quiere saber cuántos afiliados tiene realmente la obra social y en qué condiciones están. Acá algo está pasando porque no puede ser que llevemos más de seis meses y no podamos sacar algo tan necesario”, agregó bastante molesto por la situación.

Vale aclarar, según expresó Balverdi, que la OSP podría haber hecho una contratación directa para llevar adelante la implementación de la tarjeta social pero fue la vía del llamado a licitación la que terminó complicando o por lo menos demorando la concreción de la ya famosa tarjeta. La misma tendría una inversión de 2 millones de pesos aproximadamente y demandaría una trabajo previo de cuatro meses para el reempadronamiento. La tarjeta tendría aparejada una base de datos que excede lo administrativo ya que se podría agendar datos de salud que se volcarán en una mejor atención.

“No sé cuáles son los sectores específicos que no quieren que sepamos detalles de los afiliados pero sé que cuando sepamos el fondo de la cuestión, vamos a descubrir algo importante. Vamos a estudiar las posibilidades de seguir adelante, porque sabemos que tenemos toda la razón. Lo que quiero que quede claro es que lo vamos a hacer sí o sí”, concluyó.

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