Trabas de Moreno ya afectan al 12% de los importadores

• ALUVIÓN DE AMPAROS ANTE LA JUSTICIA. NEGOCIACIONES EN LA SECRETARÍA DE COMERCIO INTERIOR
Las demoras en el otorgamiento de licencias no automáticas y otras trabas impuestas subrepticiamente por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, generaron un aluvión de amparos en la Justicia. Todos los fallos hasta ahora salieron a favor de las empresas, que pedían la liberación inmediata de la mercadería importada por los altos costos que significaban las demoras. Hay también casos de grandes compañías que levantaron los cargos, según trascendió por arreglos particulares con la propia Secretaría que prefiere que no se llegue a la cuestión de fondo.

A pesar de que el polémico funcionario les había advertido que sería perjudicial recurrir a la Justicia, casi 300 empresas presentaron acciones de amparo y medidas cautelares para destrabar importaciones. Sucede para algunas empresas, que la mercadería comprada en el exterior permanezca por dos meses retenida en los containers significa el cierre de sus operaciones. Una importadora de juguetes, por ejemplo, no sólo perdió más de u$s 10.000 por pagar los días en que debía dejar la mercadería en el depósito sino que además no llegó a tenerla disponible para el Día del Niño, fecha en la que vende el equivalente a cuatro meses normales.

Las presentaciones ante el fuero contencioso administrativo tuvieron éxito, y las apelaciones en salas de la Cámara no sirvieron para cambiar ese destino (el Fisco está obligado a apelar por normas internas de la procuración general).

«La jurisprudencia en estos casos es unánime. La Justicia confirma las pretensiones de los importadores, perjudicados por las demoras en la recepción de las compras y en la implementación del régimen en general», explicó a este diario Rufino Varela, del estudio Baker Mckenzie.

Los cientos de contenedores con artículos importados complican al 12% de las empresas que importan en el país. Los sectores afectados son principalmente electrodomésticos, juguetes, textiles, calzado. Quienes tuvieron problemas ya resueltos por la Justicia consiguieron que la Secretaría de Industria remita los certificados correspondientes para liberar los cargamentos. Y así, en algunos casos después de 300 días de demora, recibieron los artículos.

Tratados

La unanimidad de la Justicia en esta materia no sorprende a los estudios de abogados porque se basa en tratados internacionales, incluso dentro del Mercosur y la OMC. Si bien hay sectores donde es riesgoso el ingreso indiscriminado de productos del exterior -las licencias son bienvenidas, por ejemplo, por la cámara de ropa de bebés- en la Argentina, dice un grupo de empresarios que se aplica a un espectro demasiado amplio.

Por norma, las licencias pueden tardar hasta 30 días en salir. A partir del día siguiente, el titular debe enfrentar el pago de más de u$s 30 por un contenedor cada 24 horas en que no sea retirada la mercadería, por ejemplo del puerto de Buenos Aires. En un depósito fiscal el valor es apenas por encima de u$s 2 por tonelada diaria almacenada.

Según Diego Santiesteban, presidente de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), estas medidas no afectan sólo a quien se le retienen cargamentos sino a toda la economía. «En rigor, creo que parte de que este problema no se solucione está vinculado a que la acumulación de productos por las trabas impuestas hace que se sobrepase la capacidad administrativa para resolverlos. Por más de que la Secretaría trabaje las 24 horas, quizás no pueda resolver todos los casos», explicó.

Transitoriamente, el deseo de Moreno de que quien saca dólares del país debe traer la misma cantidad (es decir, quien importa por un dólar debe exportar por otro dólar) pudo haber tenido efecto sobre el mercado de cambios. Pero en momentos en que las importaciones muestran un derrumbe histórico (en julio cayeron 41% según datos oficiales), el tema preocupa.

Para Santiesteban el cerrojo Moreno es el cuarto factor que colaboró en esa caída. Entre los 17 sectores que demandan licencias, la baja en las importaciones fue del 27% mientras que en el resto -de teóricamente libre ingreso- el desplome fue del 50%. «Antes que estas trabas para importar, afecta al comercio la caída abrupta del consumo, la imposibilidad de conseguir financiación y el reordenamiento de los precios de las materias primas que aún están muy por debajo de los del año pasado», dijo.

El impacto se da también en el empleo. Entre los importadores se suele citar el caso de C&A, que al retirarse del país despidió a 1.100 empleados.

La semana pasada trascendió un caso que podría repetirse en los próximos meses. Un importante supermercado que había pedido una medida cautelar por demoras en los trámites de importación decidió levantar el pedido después de reunirse con funcionarios de la Secretaría de Comercio Interior. Fuentes cercanas a la negociación indicaron a este diario que se les pidió que se lo hiciera porque una decisión en la cuestión de fondo (el régimen de las licencias automáticas) podría hacer tambalear los números de la economía en general.

Comentá la nota