Trabajo tiene sólo 13 inspectores para controlar siete departamentos provinciales

Sólo 13 inspectores tienen a su cargo el control de higiene y seguridad en todos los espacios laborales de la provincia, desde Maciel hacia el sur. "Técnicamente, deberíamos tener más", reconoció el propio coordinador de Higiene y Seguridad de la regional Rosario del Ministerio de Trabajo santafesino, Hernán Rubio. Según las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el número de agentes debería ser ocho veces más, es decir un inspector por cada 10 mil trabajadores y no cada 80 mil como sucede en Santa Fe.
El trabajo de control del Ministerio fue puesto nuevamente bajo la lupa con la muerte de dos obreros de la construcción en las dos semanas que lleva 2010. El primer caso se produjo el 1º de enero cuando un sereno de 64 años cayó por el hueco del ascensor de un edificio en obra de Balcarce 72, mientras que Daniel Urrutia, un albañil de 42 años, murió el martes cuando cayó desde el techo de un galpón, a 10 metros de altura.

El hecho se produjo en la construcción de Tucumán al 1400 que el mismo martes por la tarde quedó "totalmente suspendida". Es más, Rubio recordó que el lugar había sido inspeccionado en enero de 2009 y se habían tenido que realizar "adecuaciones" en ciertas medidas de seguridad; y agregó que, en la inspección general realizada tras la muerte de Urrutia, el estado del lugar "dejaba mucho que desear".

Siete departamentos. El cuerpo de inspectores de la regional Rosario tiene casi la mitad del total de la provincia, lo que incluye a los departamentos Belgrano, Iriondo, San Lorenzo, Caseros, Constitución, General López y Rosario. "Es un gran territorio con puntos importantes, como Rufino y Venado Tuerto, además de la ciudad de Rosario", apuntó Rubio.

El funcionario admitió que "debería producirse un crecimiento en el número de inspectores" y se basó en las recomendaciones de la OIT. Informes del organismo internacional indican que debe haber un inspector por cada 10 mil trabajadores, mientras que la regional Rosario tiene uno por cada 80 mil. Habría que sumar 133 agentes para lograr una situación "óptima" .

Los nuevos empleados comenzaron a trabajar en la provincia a partir de un concurso lanzado por el Ministerio de Trabajo a mediados de 2008, cuando se incorporaron 13 agentes para Rosario y 9 para la regional Santa Fe, además de abogados que llevan adelante tareas administrativas.

Así, los inspectores del sur provincial realizaron durante 2009 unas 2.800 actuaciones. Eso se tradujo en unas 300 suspensiones de obra y 10 clausuras definitivas, algo que el funcionario calificó de "inédito" en los últimos tiempos. Si bien tienen a su cargo el control de todos los centros de trabajo, indicó que en abril del año pasado se produjo un pico de denuncias que hizo que el 80 por ciento de las actuaciones se realizara en obras en construcción. El promedio anual de actuaciones en nuevas edificaciones fue del 68 por ciento.

Con estos recursos, según apuntó Rubio, si una obra se está haciendo en condiciones puede ser inspeccionada "una vez al año". Sin embargo, aclaró que "hubo algunas que en sólo un mes fueron inspeccionadas cinco veces porque la problemática era tal que nunca terminaban de adecuarse a la seguridad requerida; esas situaciones son las que generan mayores riesgos y quitan recursos a los controles".

Pese a las mejoras que deberían inplementarse, el funcionario también destacó las mejoras que se llevaron adelante en el sistema. "Ahora las actas se labran por computadora en la misma obra y también se envían on line a un centro de cómputos, por lo que se evita que puedan existir situaciones de prebendas con los agentes", apuntó como ejemplo.

Responsabilidad. Aunque destacó la importancia de "la presencia del Estado y su indiscutible rol en el control" de estas situaciones, Rubio apeló también "a la responsabilidad del resto de los actores que están involucrados en el problema". Y en ese punto no dejó lugar a dudas cuando dijo estar "cansado de los empresarios que se encuentran más preocupados por el metro cuadrado que por la vida humana".

Reconoció el apoyo recibido de las cámaras de la construcción de la ciudad, pero insistió en que "debe haber un asesor en higiene y seguridad por cada obra". Además apuntó a las ART al decir que "no son un seguro que se paga como los de los autos, allí tienen que estar trabajando prevencionistas que deben recorrer las obras en construcción al igual que los inspectores".

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