ONG, con más trabajo pero menos dinero

Los aportes de los donantes cayeron hasta 20%. No obstante, hay una alta participación de particulares.
Las crisis no discriminan y no sólo las empresas, los ciudadanos y los gobiernos se ven afectados por las depresiones. Dentro de la bolsa también caen las organizaciones no gubernamentales (ONG), que se encuentran con mayor cantidad de trabajo y a su vez con menos recursos económicos para enfrentarlo. Desde fines del año pasado a esta parte, la captación de donantes resulta cada vez más difícil y la labor sobre el terreno se ve directamente afectada.

"No hemos notado una baja en el número de donantes, pero sí en el nivel de aportes de los mismos", aseguran desde la Fundación Manos Abiertas ( www.manosabiertasweb.org.ar , dedicada a promover y dignificar a las personas en situaciones de pobreza, dolor o cualquier tipo de carencia.

El sostenimiento económico de Manos Abiertas está a cargo del sector privado –empresas o particulares–, a través de donaciones esporádicas o de contribuciones mensuales. A su vez, la fundación cuenta con un equipo encargado de gestionar recursos ante empresas y de realizar eventos y campañas con el objeto de recaudar fondos.

Desde la institución explican que cuentan con un 70 por ciento de donantes permanentes y un 30 de donantes esporádicos. "En el último año, si bien no se ha visto una baja importante en el número de donantes permanentes, entre un 15 y un 20 por ciento de ellos ha disminuido el monto de sus aportes", sostienen.

El monto de las donaciones oscila entre los 10 y los 500 pesos mensuales, pero la mayoría no supera los 100.

Sonia Ferioli, presidenta de la Fundación Querubines (www.fundacionquerubines.com.ar), que brinda contención a pequeños de entre 0 y 5 años que han sido víctimas de algún tipo de violencia familiar hasta que los jueces a cargo resuelvan su situación, señala que, a decir verdad, "nunca hubo muchos donantes de dinero", porque "existe el fantasma de no saber para qué se usa".

Ferioli remarca que "la gente tiende más a aportar productos, como pañales o leche", aunque admite que "a fin de mes, las ONG se encuentran con que hay que pagar gastos fijos".

Afectada por la crisis, la institución sufrió este año la pérdida de una de las empresas que aportaba económicamente todos los meses "porque este año no iba a poder", dice la presidenta.

Querubines cuenta actualmente con cuatro firmas donantes de manera estable, mientras que el resto de los aportes es de particulares. Y además, intenta autofinanciarse con reciclado de "tapitas" de plástico.

Más solidaridad. Independientemente de la situación de cada entidad, las ONG coinciden en que en época de crisis, "la solidaridad es más importante que nunca".

Caritas Córdoba ( www.caritas.org.ar ) realizó la semana pasada su colecta anual. José Luis Álvarez, director de la institución local, dice que "si a la colecta de fines del año pasado se la compara con la de 2007, hubo un crecimiento de 75 por ciento". "El apoyo comunitario es mayor –asegura–, aunque ahora tenemos miedo de cuál vaya a ser el resultado".

Álvarez relata que Caritas nota la crisis sostenidamente "desde hace más de un año", por el "crecimiento" que registra en el "requerimiento". "El 90 por ciento de los casos que recibimos tiene requerimientos muy básicos, necesidades insatisfechas", explica.

Desde la Fundación Inclusión Social Sustentable (www.inclusionsocial.org), institución que genera proyectos que promuevan la educación en valores en jóvenes, Daniel Chantur, coordinador de proyectos, considera que el escenario de crisis genera un contexto "poco propicio" para el desarrollo de nuevas iniciativas, aunque también "obliga a ser más creativo para generar buenas ideas que se transformen en acciones de bajo costo".

Inclusión Social está organizando el Quinto Congreso Internacional "Cultura del trabajo: jóvenes y valores" y, para ese evento, Chantur admite que "fue muy difícil conseguir apoyos económicos, porque la mayoría de las empresas recortaron ese gasto". Sin embargo, dice que "este año hay muchísimos voluntarios que participan muchas horas para lograr los objetivos que se plantearon".

Referentes de las ONG consideran que éste es el momento de sumar esfuerzos, especialmente entre aquellas instituciones que trabajan en el mismo ámbito geográfico o para cubrir la misma demanda social. Las alianzas, dicen, permiten presionar más políticamente y ayudan a las organizaciones más emprendedoras.

Lo publicado

21 de junio. Desde 2003, el país dejó de ser prioritario para los donantes internacionales, por la mejoría de los índices macroeconómicos. Pero la realidad muestra otra cosa. Las ONG se quejan de que las cifras del Indec no reflejan la creciente desigualdad social y el aumento de la pobreza.

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