Sin trabajo, los jóvenes de los Estados Unidos se enrolan en las Fuerzas Armadas

Llegan a los cuarteles en busca del empleo que difícilmente encuentran en el mundo civil. Aunque esa alternativa los exponga, muy probablemente, a combatir en Irak o en Afganistán
"Por primera vez en 35 años alcanzamos los objetivos que nos propusimos en materia de reclutamiento", admitió el responsable de recursos humanos en el Pentágono, Hill Carr. "En rigor, hemos superado todas las previsiones que habíamos hecho", añadió.

Tal como ha ocurrido en muchos países que eliminaron el servicio militar obligatorio, la vocación militar entre las jóvenes generaciones venía experimentando una curva de descenso. Los sueldos no eran del todo atractivos y los riesgos de guerra, demasiado reales.

Pero, aun con las dificultades del mercado laboral, el horror que a diario muestran las imágenes de lo que sucede en los dos países invadidos por tropas de Estados Unidos llevó a que fuera el Pentágono el primer sorprendido por la respuesta. "Es indudable que el desempleo ha ayudado", dijo Carr, al comentar la respuesta a la campaña. En total, se procura conseguir cerca de 160.000 efectivos, aunque quedan dudas de cuál será, luego, el nivel de deserción.

No es la primera vez que la dificultad económica provoca un aumento del número de enrolados. Y eso también ocurre en otras latitudes. La grave crisis de 2001 en la Argentina llevó a que muchos compatriotas emigraran a España para sumarse a las fuerzas armadas de ese país como salida laboral.

Se estima que hacia fin de año habrá cerca de 65.000 soldados en Afganistán. Pero esa cantidad podría aumentar si el presidente accede al pedido del general a cargo del operativo, Stanley McChrystal, que reclamó 40.000 efectivos más.

Ese posible incremento genera fuertes disputas en Washington. El primer opositor al mayor desplazamiento castrense es el vicepresidente Joe Biden, para quien la solución no pasa por enviar más tropas, sino por invertir más fondos para mejorar las condiciones de vida de los afganos.

En cambio, el ex candidato republicano a la presidencia John McCain ha expresado ya varias veces su apoyo a un incremento de la presencia militar en la zona según informa el diario La Nación.

En tanto, Obama recibió a su consejo de seguridad nacional para discutir la estrategia en Afganistán, un día después de haber dicho que "en las próximas semanas" decidirá si envía más tropas.

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