Trabajo en equipo.

Un chico de 15 años con capacidades diferentes ayuda a pilotos de Citroën. Historia para imitar.
Es una historia para ser contada. Para emocionarse y para reflexionar. Se llama Alfredo Ardusso, tiene 15 años y es hermano de Facundo, el último ganador de Fórmula Renault. El pibe, nacido y criado en Las Parejas, Santa Fe, se calza auriculares gigantes en los boxes y empieza a relatar las maniobras de Fontana o Rossi. Apasionado por los micrófonos, Alfre arrancó a los 13 años en Radio Las Parejas. Hoy, conduce el programa En Carrera, entrevistando a los principales pilotos. Pero hace unas semanas, un ofrecimiento cambió su vida y plasmó un ejemplo que sorprendió al ambiente de los fierros. ¿Por qué? Aquí comienza la segunda parte de la historia...

Alfredito llegó al mundo con Síndrome de Asperger, una especie de autismo. Los médicos no eran optimistas respecto a su desarrollo. Pero el amor de sus padres, sus hermanos, los especialistas que lo trataron y de las docentes que lo educaron (algo a veces complicado en un pueblo) le dieron al pibe un ámbito de crecimiento increíble. Según un estudio, los pacientes con este síndrome son apasionados, en su mayoría, a los medios de transporte y las computadoras. Ardusso eligió los autos, está claro. Y ahora puede cumplir su sueño: fue contratado por el equipo Citroën de Turismo Nacional para ser el asistente de Ezequiel Bosio e Ignacio Boero, puntero y tercero, respectivamente, en el campeonato de Clase 3.

"El equipo me apoyó desde un primer momento cuando propuse darle una oportunidad para integrarlo. Alfredo es uno más en la estructura y de a poco vamos a ir asignándole nuevas tareas porque es un joven capaz. Trabajar junto a Alfredo es motivo de orgullo y con él podemos desarrollarnos mejor como personas, ya que es atento, educado y siempre alegre. En todo lo que hace deja una enseñanza", cuenta Carlos Piaggentini, constructor de los C4 e impulsor de la idea.

"Siempre estaré agradecido a la familia Boero y a Piaggentini. Es el sueño de toda mi vida", se anima Alfredo. El pibe debutó con la victoria de Bosio en Santiago del Estero, donde alcanzó planillas, controló cascos y líquidos de los pilotos antes de largar y los acompañó a la conferencia. Tras cada carrera, Alfredo hace un informe de prensa, recoge los recortes de los diarios y los entrega al equipo. Una misión integradora que se debe imitar.

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