Trabajo enfoca su gestión en cuidar los puestos laborales

Ingenios en el norte, la agroindustria que nuclea a más de 20 mil empleados, la crisis de las autopartistas en el sur; algunos de los focos en donde estará puesta la gestión de Trabajo alerta ante un riesgo laboral extendido.
El Ministerio de Trabajo provincial tiene especial preocupación por la situación de empresas de distintos rubros, ubicadas en diversas ciudades del territorio santafesino, y que pueden derivar en conflictos cuya intensidad es difícil de predecir. Esa gran preocupación está puesta, sobre todo, en la posible pérdida de puestos de trabajo, por eso el detalle que brinda el subsecretario de Trabajo de la provincia, Luis Ortega. Quien hoy es funcionario provincial y está con pedido de licencia en su cargo de secretario general de la seccional Rosario de la Asociación Bancaria precisó a Rosario/12 la presencia de un panorama laboral complejo que se comenzará a ver con mayor dureza a partir del mes próximo. Ortega que fue delegado de empresa, dirigente sindical y cuenta con la experiencia de haber estado en los paros y en la calle por los derechos de los trabajadores -incluso fue baleado durante el gobierno de Jorge Obeid cuando en la capital provincial se protestaba contra la privatización del entonces Banco Provincial de Santa Fe-, se siente comprometido con el objetivo de que el Ministerio de Trabajo llegue a ser una herramienta de verdadero equilibrio en la relación entre empresarios y trabajadores y, por supuesto, de control de cumplimiento de las leyes del trabajo. Así adelanta la difícil situación en Las Toscas, en las fábricas de maquinarias agrícolas, que suponen 16.000 puestos de trabajo en Armstrong, Las Parejas, Las Rosas, Firmat y Casilda, además de los conflictos que ya existen, entre ellos el de Paraná Metal y el diario El Ciudadano. También estima que el número de 50 procesos preventivos de crisis que ya pidieron firmas del centro y sur provincial crecerá y "en gran medida".

Ortega comenzó la enumeración de las que se anticipan como situaciones complicadas a partir del panorama en el norte santafesino y más exactamente con la ciudad de Las Toscas donde un ingenio y una curtiembre quitan el sueño a cientos de personas: "Los locadores del ingenio y quienes lo explotaban se fugaron y desde el mes de noviembre allí están los trabajadores, alrededor de 200 operarios, con subsidios de Desarrollo Social". Con respecto a la curtiembre Sadesa, que emplea a 800 personas, y cuya actividad está muy ligada a la industria automotriz y al comercio internacional, no está trabajando de manera normal. Ortega sumó otro aspecto de alarma, el vinculado con la sequía. "Según dice el ministro de la Producción, -comentó-, aunque lleguen todos los subsidios que se le están pidiendo al Estado nacional, la reactivación económica tardará entre un año y medio y dos años. Esto, sin duda, impactará en el comercio y los servicios".

En Santa Fe capital y en Rafaela la mayor cantidad de puestos de trabajo que se pierden son los que corresponden a las áreas de servicios y comercio. Puntualmente Ortega señaló a quienes dependían de la tarjeta Confina y de los comercios que trabajaban con esta herramienta como los más afectados. En cuanto a la ciudad de Rafaela, explicó a este diario que las empresas metalúrgicas locales están en el armado de acuerdos con la entidad sindical que se traducen en adelantos de vacaciones o reducciones de horas de trabajo con la finalidad de que no se produzcan despidos. Pero además, el funcionario provincial dio un dato que afecta tanto a la zona centro como al sur: se trata del aumento de pedidos de procedimientos preventivos de crisis: "Ya estamos en los 50 y van a aumentar en un número importante". El tránsito por el procedimiento preventivo tiene requisitos que cumplir a partir de la presentación de balances por parte de la firma que lo solicita y del acuerdo al que llegue con el gremio del sector.

La referencia del funcionario de Trabajo es luego hacia las empresas que fabrican maquinarias agrícolas y se concentran sobre todo en Armstrong, Las Parejas, Las Rosas, Casilda y Firmat e involucran a 16.000 trabajadores. "Estas empresas junto a la UOM acordaron no echar a nadie y durante el mes de enero adelantaron vacaciones...El problema comenzará el 1º de febrero porque había una expectativa en los anuncios de la presidenta Cristina Fernández que no los contiene.

Ortega habló en todo momento de los mecanismos para la conservación de los puestos de trabajo y puso el ejemplo de la reunión convocada por el intendente de Las Parejas y de la que participaron -dijo- "desde empresarios alineados con Carlos Castellani, de la UCD, hasta los Chacareros Autoconvocados. Allí se planteó la necesidad del acompañamiento de los trabajadores, en este proceso y a través de la organización gremial. Los empresarios de las pymes de todas estas ciudades "están convencidos que solos no pueden, que esto no es el 2001 y que deben acordar con sus trabajadores".

-Esta comprensión del empresario no se dio, históricamente, en los mejores momentos de la historia económica con respecto al conjunto de los trabajadores. Se trata de una herramienta, al modo de una bisagra, que se invoca en los momentos de crisis... planteó este medio a Luis Ortega.

-Yo lo veo como una oportunidad para las organizaciones gremiales. El tema es si al movimiento obrero le sirve esta palanca que agranda su influencia, para mejorar las condiciones de trabajo, para asociarse en la defensa de los puestos de trabajo hacia el camino de buscar más participación en la renta, a través de la mejora de los convenios colectivos u otras herramientas. Esto desde ya que tiene que ver con las pymes de cada localidad o ciudad del sur provincial donde se está dando esta experiencia. En el terreno más general está claro que los empresarios nunca dijeron vamos a realizar un procedimiento de distribución de las ganancias, pero estos paliativos, como el procedimiento preventivo de crisis, se hacen para cuidar los puestos de trabajo y no tienen nada que ver con la responsabilidad que, desgraciadamente, tuvimos los gremios en el tema de la flexibilización laboral y la teoría de que luego se derramarían las ganancias.

-¿Qué análisis hay, desde el Ministerio de Trabajo, respecto del origen y detonante de las posibles pérdidas de fuentes de trabajo en los distintos conflictos?.

-Si la crisis global empezó a golpear, y por eso algunas empresas necesitan los subsidios RePro (Recuperación Productiva) o recurrir a procedimientos preventivos de crisis, el sentido común indica que tarde o temprano esa crisis va a golpear a las distintas actividades. Pero siempre hay algunos que se adelantan o se corren, por las dudas, y dejan trabajadores en la calle. Puntualmente, lo del diario El Ciudadano no surge a partir de la situación internacional. Quienes más conocen ese proceso son los propios trabajadores y el Sindicato de Prensa Rosario, de allí la paciencia inagotable que tienen. Y de paso hay que pensar, tanto los empresarios, como los trabajadores y los municipios -ya que se habla de información para la región-, y tener en cuenta la que podría ser una experiencia de comunicación nueva.

-¿Cómo se siente y se posiciona, a partir de su historia personal, ante los conflictos que se sucedan y sobre todo cuando casi siempre son los trabajadores los que pierden, a veces todo lo que tienen?.

-Al comienzo de la gestión miré con mucha angustia lo huérfanos que se encontraron, por ejemplo, un grupo de trabajadores. Ahí noté la falta de adaptación de los responsables de las áreas de recursos humanos de las empresas que seguían con una lógica de los '90 donde cada día se flexibilizaba más, no existía el diálogo, sancionaban permanentemente, no había tantas reivindicaciones de los trabajadores. Y lo que vi. en lo que son las empresas de línea blanca (se refiere a Bambi, Gafa, Briket) y que producen en Rosario casi el 80 por ciento del total nacional, fue una gran ausencia sindical y unos cuantos compañeros muy representativos que llevaron adelante medidas de fuerza, acciones diversas, petitorios. Muchos de ellos quedaron en la calle. Allí si hubo presencia de CGT y sobre todo de CTA en los conflictos pero no hubo capacidad de contener.

-¿Cómo calificaría al Ministerio que hoy existe en relación con el que se necesita?

-Creo que la calificación está dada por la certeza que tienen los empresarios y los trabajadores de que hay un ministerio, de que existe, que hay una presencia clara en todos los conflictos y sobre todo antes que estallen, como fue el caso de Paraná Metal donde no era la misma la conducción sindical pero sí la comisión interna. Esto no es original, es el rol que hay que cumplir. el desafío, faltan tres años de nuestro trabajo y el objetivo es que esto sea de las organizaciones gremiales y empresariales. La experiencia que venimos haciendo en las reuniones con unos y otros es la de ver de qué manera nosotros, el ministerio, se transforma en una herramienta para el equilibrio y por supuesto para el cumplimiento de las leyes vigentes.

-¿Cuál es su mirada acerca de los dichos de la viceministra Alicia Ciciliani acerca de que había que ajustar en Paraná Metal para hacer de ésa una empresa viable?

-Ciciliani dice lo que ha suscripto el INTI y hasta la misma UOM pero lo dice de otra manera. Creo que fue muy importante, después de esas expresiones, que ella diga, ante la UOM de Villa Constitución y la comisión interna de los trabajadores de Paraná Metal, que la palabra 'ajuste' estaba identificada con una década nefasta para el país y que no estaría más en su vocabulario. Además ella explicó que no era dirigente gremial y que si, en algún punto, había lesionado la estrategia que se habían dado la UOM y la interna, les pedía disculpas.

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