Un trabajo diplomático fino y paso a paso.

Al principio nadie entendió bien la magnitud del anuncio. La gran mayoría de los analistas pensaron que la flexibilización de las restricciones a los viajes y de las remesas a Cuba eran sólo un pequeño paso en la dirección correcta. Nadie comprendió que detrás de ese primer paso el presidente estadounidense Barack Obama tiene una estrategia concebida con mucho pragmatismo y realismo, y que por primera vez puede conducir al levantamiento del embargo, con el apoyo del resto de la región.
El objetivo de la nueva estrategia es comenzar a descongelar las relaciones con Cuba avanzando "paso a paso", de forma gradual. Se trata de un trabajo diplomático muy fino, muy distinto a todo lo que intentaron antes sus predecesores cuando planteaban el problema cubano en forma simplista.

"Si ustedes cambian de régimen político, tienen elecciones libres y liberan a todos los prisioneros, nosotros levantamos el embargo" era el mensaje.

Estamos muy, muy lejos de la invasión a la Bahía de Cochinos de John Kennedy o incluso a Ley Helms Burton, que reforzó el embargo en 1996, durante el gobierno demócrata de Bill Clinton.

Obama considera que él dio el primer paso, y que ese primer paso fue de buena fe. Ahora quiere saber si el gobierno cubano está interesado y para eso le pide una señal, "otro pequeño paso", como, por ejemplo, que levante el impuesto que tienen que pagar las remesas cuando llegan a Cuba.

De esta manera, el Jefe de la Casa Blanca puso en marcha un proceso en el que espera progresar adoptando las medidas de confianza mutua que necesitan todos los países cuando, después de una larga guerra, deciden hacer las paces y reconciliarse.

Es a este nivel donde Obama sabe que necesita el apoyo de los países de la región. "Pienso que nuestros socios en América Central y del Sur pueden ser muy importantes en ayudar a que el pasado sea abandonado y avancemos hacia el futuro", fueron sus palabras.

En vísperas de la Cumbre de las Américas de Trinidad, hubo mucha presión para que el presidente Obama levantara el embargo sin ningún tipo de precondiciones. Pero desde que aterrizó en México, Obama se puso firme con su estrategia, e hizo todo lo que pudo para demostrar que sus intenciones son serias y que la eliminación del embargo, si todo dale bien, está sobre la mesa.

Su secretaria de Estado, Hillary Clinton, lo dijo con todas las letras: el embargo ha fracasado.

Obama llegó a Trinidad y Tobago sin mucho que ofrecer desde el punto de vista económico pero con una convicción y es que el pragmatismo debe imponerse por sobre las ideologías, si la región quiere avanzar.

De hecho, su estrategia para Cuba se enmarca en la tradición de la "realpolitik", entendida como la política basada en la realidad y no en consideraciones ideológicas.

Contempla que Cuba puede no estar interesado en que se levante del embargo de un día para el otro, de la misma manera que aún no hay en el Congreso de Estados Unidos suficientes votos para hacerlo.

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