Más de 150 trabajadores recuperaron sus trabajos

"Hoy queremos contarles una historia con final feliz", fue lo primero que dijo el Faustino Eduardo Rosales, secretario general del Sindicato Grafico San Luis, cuando empezó a contar la historia de la planta gráfica Massuh–Della Penna ubicada en nuestra ciudad y de sus 150 trabajadores que no cobraron sus salarios por 3 meses.

"Esto arranca en junio de 2007, cuando esta empresa empezó a tener problemas de pago con los trabajadores. Una empresa que se concursó, que dejó de pagar salarios y que el día 30 de marzo hizo abandono de la empresa a los industriales y dejaron a la deriva a los trabajadores", dijo Rosales.

"Llegamos a la desesperación, un grupo grande, por suerte, se quedó para cuidar la planta. Golpeamos puertas, tanto del Gobierno Provincial como del Gobierno Nacional. Del Gobierno Provincial nos recibieron, pero no obtuvimos respuestas para que funcionara esta fuente de trabajo. Si hay alguien que nos abrió la puerta en ese momento, fue el senador Pérsico, que arregló para hablar con Guillermo Moreno (Secretario de Comercio Interior de la Nación). Esto fue el lunes pasado (11 de mayo), estábamos por viajar, y esa misma noche nos recibió (Moreno). Me invitó a que nos integráramos al directorio del fideicomiso y el día martes nos integramos. Y bueno, yo creo que el día miércoles o jueves ya empezamos a tener respuestas concretas y este lunes que pasó, la empresa empezó a producir. El Gobierno Nacional ha estado a la altura de las circunstancias", dijo Rosales sobre la rápida y efectiva solución que encontraron después de tres meses a la deriva.

Ahora, la planta ubicada en nuestra ciudad, que se encarga del armado final de cuadernos y blocks de hojas, es parte de un gran fideicomiso que durará entre 2 y 3 años, y está integrado por el Gobierno Nacional, a través de Guillermo Moreno, el Banco Nación, el Ministerio de Trabajo, los representantes de los trabajadores de Quilmes y los de San Luis. Este fideicomiso, que fue autorizado por el Gobierno Nacional y la jueza a cargo del concurso de acreedores de Massuh, se hizo cargo de los salarios que se le debían a los trabajadores de Della Penna y se ocupará del manejo económico-financiero y relaciones de compra-venta de la planta de San Luis. "Lo que nosotros tenemos es el manejo de la producción de la empresa", explicó Rosales, quien también representará a los trabajadores en el directorio de la empresa.

"Cuando se escucha ese ruido infernal que producen las máquinas funcionando a pleno, para alguien que conoce nuestra lucha, suena como a música celestial. Hoy todo el mundo está contento", dijo Lucio Castillo, secretario general adjunto de Fatida.

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