Trabajadores petroleros se comprometen a mantener la paz social por un año

Esso, Shell y Petrobras pagarán aumentos escalonados hasta fin de año y aportes al sindicato. A cambio, los trabajadores no iniciarán conflictos hasta abril de 2010
La Federación Argentina Sindical del Petróleo y Gas Privado, al mando de Alberto Roberti –hombre de la CGT disidente que conduce Luis Barrionuevo– y las compañías petroleras Esso, Shell y Petrobras, cerraron ayer por la tarde un acuerdo de paz social hasta el 30 de abril de 2010.

En momentos en que la mayoría de los gremios espera el paso de las elecciones legislativas, el 28 de junio, para reclamar nuevos aumentos, los petroleros –que habían anunciado un cese de actividades para hoy con posibles faltantes de combustibles– se convirtieron en los primeros en aceptar un convenio a ese plazo.

Ambas partes rubricaron el acuerdo ayer a las 20.20 horas. Las empresas otorgarán un aumento de un 10% en junio y $ 600 por afiliado para el sindicato, que lo destinará al mantenimiento de la obra social.

En septiembre, en tanto, las petroleras les darán otro 5% a los trabajadores, junto con $ 600 por afiliado para el sindicato, mientras que en diciembre las compañías pagarán un bono de $ 1200 por afiliado como adelanto.

El sueldo promedio de los trabajadores de refinerías ronda los $ 4000 por mes, si bien hay variaciones importantes. "Es un buen acuerdo. El gremio comenzó pidiendo 25%", recordó un ejecutivo del sector.

El gremio tenía previsto un cese de actividades a partir de las 0 horas de hoy, algo que hubiese ocasionado problemas en el abastecimiento de naftas y gasoil en el país. Roberti había estimado que "tras uno o dos días de conflicto, lamentablemente se resentirá el abastecimiento de combustible en todo el país".

El conflicto entre las petroleras y el gremio también trajo aparejadas disputas empresariales. En el marco de la Cámara de la Industria del Petróleo (CIP), Shell había propuesto iniciar negociaciones con la Federación mediante un pago a cuenta de la negociación final, para disipar el conflicto. Pero YPF, que tiene más del 50% de la producción de combustibles del país, prefería no otorgar dinero a cuenta.

Entre sus competidoras apuntan un dato: las refinerías de YPF tienen la mayoría de su personal agremiado a otro sindicato, por lo que no tendrían dificultades en caso de un paro de ese gremio. Ante una votación en contra, la empresa de Repsol y la familia Eskenazi se fue de la Cámara.

Problemas en el Sur

El gremio petrolero, sin embargo, recrudeció su posición en el sur del país. Trabajadores de Santa Cruz tenían previsto iniciar en la madrugada de hoy un paro total de actividades en los yacimientos de la provincia, la tercera productora de gas del país.

Marcelo Salguero, integrante del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Santa Cruz, afirmó que "reclamamos que las empresas cumplan con lo que firmaron en la mesa de la concertación petrolera", según la agencia DyN.

El año pasado un fuerte paro que llevó a cabo el gremio petrolero disminuyó la cantidad de gas en los gasoductos, por lo que el sistema estuvo al borde del colapso y ocasionó pérdidas por u$s 200 millones para las empresas.

Luego, en mayo de este año, el Sindicato del Petróleo y Gas privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, al mando de Guillermo Pereyra, levantó una medida de fuerza similar luego del llamado, a las 2 de la mañana de un miércoles, de la presidenta Cristina Kirchner.

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