Trabajadores de Mahle se pliegan a la indemnización

De un total de 490 operarios, 300 ya aceptaron cobrar la indemnización que propone la multinacional alemana. Desde el gobierno nacional insisten en que hay tres interesados para quedarse con la planta.

Mahle está desierta. Sólo quedan en la puerta vestigios de la protesta, como banderas y consignas, pero adentro de la fábrica de aros de pistón, que cerró el 24 de abril pasado, no hay nadie. Los 490 operarios de la multinacional alemana, que habían tomado la planta desde que la multinacional decidió de manera unilateral cerrar las puertas de la fábrica, están en sus casas, donde analizan con sus familias qué decisión van tomar: si se van a plegar a la indemnización o se quedarán dentro de la fábrica de aros de pistón a seguir esperando al comprador que acercará el gobierno nacional.

"Unos 300 trabajadores están dispuestos a irse de la planta a cambio de la indemnización. Todavía hay desconfianza, y creo que si la empresa da señales de que pagará se van a ir muchos más operarios. Hay mucha desilusión en un conflicto que fue muy largo", consideró Claudio Maldonado, delegado de la planta, que desde que cerró Mahle encabezó las complicadas negociaciones no sólo con la firma de capitales alemanes, sino también con el propio gremio de la Unión de Obreros Metalúrgicos (UOM), que en un principio le dio la espalda a los trabajadores de la ex Dana.

La promesa de la empresa, según advirtieron a El Litoral fuentes del Ministerio de Trabajo de la Nación, es pagar el 100 por ciento de la indemnización que le corresponde a cada trabajador. El monto global de los retiros llegaría a los 11 millones de dólares. La propuesta de la empresa es abonar 10 mil pesos cuando se firma cada convenio que es individual y el resto del monto a los 40 días.

Pero los trabajadores todavía no pudieron leer el convenio que Mahle puso a disposición de los obreros. Y ahí se centra la desconfianza después de tantas idas y vueltas, y promesas incumplidas por parte de la firma de capitales alemanes.

"Muchos trabajadores van a decidir sobre su futuro cuando vean el convenio de pago de la compañía", aclaró Maldonado. Es posible que para el viernes a la lista de 300 se sumen unos 50 empleados más. "Vamos a quedar menos de 100 operarios en Mahle", calculó un dirigente de la comisión interna.

Interesados

En la cartera que dirige Carlos Tomada hicieron saber a los representantes de los trabajadores que hay tres interesados en adquirir la fábrica, donde se producían los aros de pistón Perfect Circle. Cuando compró la planta de avenida Perón al 5600 a la familia Dana, Mahle sólo estaba interesado en quedarse con la patente de esos aros que eran su principal competidor en los mercados de México y Brasil. El candidato del gobierno nacional que adquiera la planta lo hará sin esa patente, por lo que tendrán que pensar en producir otro tipo de autoparte.

Un punto fundamental para que alguien del sector privado concrete la adquisición de la firma es la cantidad de trabajadores que quedarán en la planta. Por eso, según especulan en el gremio, será determinante el número de operarios que se pliegue a la indemnización.

"En el Ministerio de Trabajo de la Nación nos dijeron que están evaluando los avales y las garantías que ofrecieron los candidatos para obtener financiamiento por parte del Banco Nación", apuntaron en el gremio.

Durante el extenso conflicto de Mahle hubo varios empresarios que visitaron la planta y estuvieron cerca de quedarse con la llave, pero al final las chances se desvanecieron. El caso más paradigmático fue el del empresario Ramiro Vasena, representante del grupo brasileño Europarts, que anunció que la planta ya estaba en su poder, pero después la directora del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont, rechazó las garantías que había ofrecido el empresario para tomar un préstamo de 40 millones de pesos. Vasena, según reveló en una visita a Rosario la directiva de la entidad crediticia, había puesto como garantía el propio terreno de avenida Perón al 5600, donde se encuentra Mahle.

Otro intento frustrado fue el que protagonizó el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien había dejado trascender que la autopartista sería manejada por un sistema mixto público y privado a través de un fideicomiso, como ya se implementó en la papelera Massuh. Pero después del resultado de las elecciones a nivel nacional, las aspiraciones de Moreno de manejar Mahle se diluyeron, y el tema lo retomó el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, junto con Tomada.

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