Los trabajadores de Loimar endurecen la medida de fuerza e impedirán la salida de camiones

Durante la jornada de ayer, los 17 despedidos mantuvieron una guardia pasiva en la puerta de la fábrica. Pero aseguraron que hoy no permitirán el ingreso y egreso de camiones.
Los trabajadores de Loimar SA, en conflicto con la empresa por una ola de despidos que despierta argumentos encontrados, cumplieron ayer con su segunda jornada de guardias pasivas en la puerta de la planta. Pero, trabado el diálogo con la patronal, aseguraron que hoy endurecerán la medida de fuerza y bloquearán el acceso a camiones.

Como se ha informado, Loimar dispuso dejar cesantes a 17 trabajadores –ocho efectivos y nueve contratados-, bajo el argumento de una caída en las ventas debido a las condiciones económicas que atraviesa el país. Por su parte, los empleados sostienen que se trata de una “represalia” de la empresa, ante la masiva renuncia de operarios al Sindicato Obreros Ladrilleros a Máquina y Anexos (Solma), al que consideran “cómplice” de la firma.

El día a día

De acuerdo a lo dicho por fuentes obreras a El Eco de Tandil, durante la jornada de ayer hubo distintos intentos de acercamientos de delegados de los trabajadores con la dirigencia empresarial, aunque no se lograron acuerdos que conformaran a las partes.

El martes, en diálogo con este Diario, el gerente de Loimar, Guillermo Edo, había asegurado que lo de los despidos era “una decisión tomada”, basada en los avatares económicos y en la necesidad de preservar “una empresa familiar”.

“Seguimos parados, sin llegar a un acuerdo. Mañana (por hoy) no vamos a permitir la entrada de camiones a la fábrica”, explicó ayer Alberto Algañaraz, uno de los voceros de los trabajadores despedidos.

-¿Cómo evolucionaron los acontecimientos desde el martes, cuando iniciaron la medida de fuerza?

-Hoy (por ayer) no hubo ningún operario trabajando en fábrica. Sólo se dejó a operarios en los hornos, para cuidar que no se rompa nada, porque no tenemos ninguna intención de que se dañe nuestra fuente de trabajo.

-¿La reincorporación de los despedidos sigue siendo el objetivo de máxima?

-Nosotros queremos ir al diálogo, pero las propuestas de la empresa no nos satisfacen. Queremos que vuelvan a trabajar los operarios que echaron, yo soy uno de ellos, y poder tener un sindicato que no sea Solma. Además, queremos que se efectivice a los trabajadores, hay gente que hace cuatro años que está en la fábrica y se siente muy insegura.

-La empresa argumenta que debió despedir operarios por una baja en las ventas y que lo de ustedes es un tema gremial interno...

-Es una mentira que no haya ventas. Además, han echado a gente efectivizada, que ocupaba puestos claves dentro de la fábrica. Y es gente que no tiene conflictos para nada, con legajos limpios. Lo que pasa es que como nos desafiliamos en masa a un gremio autoritario (por Solma), que trabajaba para la empresa, tomaron la decisión de echar gente.

-¿Cuál fue el problema con Solma?

-Ahora hay mucha gente que se unió a nosotros, porque se dio cuenta que el reclamo era justo y legal, por eso se paró toda la planta. Nosotros no estamos en contra de la empresa, el problema era meramente sindical, no queríamos pertenecer más a Solma porque no nos apoyaba ni nos defendía. Hubo abusos de parte de los directivos y nadie nos defendió.

-Hasta el martes, Loimar aseguraba que lo de los despidos era una “decisión tomada”. ¿Cambió en algo esa postura, de acuerdo a lo que hablaron con la dirigencia?

-Mis compañeros han tratado de dialogar, pero esto es un franeleo. Hemos tenido propuestas de reincorporar a los despedidos, pero no quieren para nada que entre otro sindicato (el de los Ceramistas). Nosotros queremos que vuelvan los despedidos y que nos den libertad para elegir sindicato.*

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