GM: los trabajadores ingresaron a la planta pero la negociación sigue dura

Los trabajadores de General Motors ingresaron ayer a la planta de Alvear luego del receso técnico dispuesto por la empresa desde fines de octubre, en el marco del conflicto desatado por el despido de 436 operarios.
Sin embargo, las negociaciones entre la compañía y el gremio mecánico (Smata) para preservar las fuentes de trabajo siguen empantanadas. Hoy volverán a dialogar por la mañana en el Ministerio de Trabajo en un ambiente de extrema tensión ya que por la tarde vence el período de conciliación obligatoria dictada por el gobierno provincial.

Esta fecha de vencimiento es toda una novedad ya que el propio secretario general de Smata, Marcelo Barros, había señalado hace dos semanas, cuando en la sede de la Gobernación General Motors aceptó firmar el acta de conciliación dispuesta por el gobierno provincial, que la medida se extendía hasta el 15 de noviembre.

Para otros interlocutores, este tema había quedado en la nebulosa, ya que, en rigor, el Ministerio había dictado la conciliación obligatoria el 28 de octubre, cuando se desató el conflicto por el despido de un operario en la línea de montaje, pero había sido incumplida por General Motors, cuando envió 436 telegramas de despido que luego quedaron en suspenso cuando finalmente se impuso la mesa de consenso.

Si bien los funcionarios de la cartera laboral provincial pueden prorrogar la medida, la renovada interpretación sobre las fechas de esa disposición agrega tensión a la situación, sobre todo porque ayer la reunión entre el gremio, la empresa y la provincia pasó a cuarto intermedio para el hoy a las 11 en la sede del Ministerio. "No hay nada firme, por la mañana la gente va a ingresar y hay que ver qué pasa por la tarde cuando vence la conciliación", señaló Gabriel Bienucci, de Smata.

El gremio logró ayer, luego de intensas gestiones con la empresa durante el fin de semana, que los trabajadores ingresaran a la planta al reanudar las actividades luego de una parada técnica que iba a durar una semana pero que se extendió por más de 15 días, primero porque se anticipó, y luego porque se extendió. El objetivo era negociar pero "con la gente adentro". Así, a las seis de la mañana, y luego de que la compañía aceptó pasar a unos 200 empleados que habían sido despedidos a un banco de horas que se cubriría con cursos de capacitación, los obreros comenzaron a entrar.

Por la mañana, al ingresar el primer turno en el medio de un fuerte operativo de seguridad, que incluyó la presencia de la guardia de infantería, un centenar de operarios entraron pero fueron dirigidos a la "capacitación". Otro tanto tuvo el mismo destino cuando entró el turno tarde. En tanto, unos 18 empleados por empresas contratistas no pudieron ingresar a la planta y, según trascendió, también hubo inconvenientes para el ingreso de contratados unas horas después. Desde las 14, cuando ya la planta había retomado la producción, los dirigentes gremiales volvieron a encontrarse en la sede de la cartera laboral con los representantes de la empresa. Insistieron con su propuesta para adelantar vacaciones, reubicar al personal e implementar suspensiones rotativas.

Acciones. Hoy seguirán las conversaciones en un clima tenso. Por si fuera poco, las acciones de la firma en Wall Street, que ya venían golpeadas, cayeron 30 por ciento por un reporte del Deutsche Bank, en el que se asegura que, sin la intervención del gobierno estadounidense, la automotriz no estará en condiciones de financiar su explotación en Estados Unidos más allá del mes de diciembre.

Movilización

Smata nacional realizó una masiva marcha en Buenos Aires, para rechazar las suspensiones dispuestas por las fábricas automotrices y en apoyo a las negociaciones de contrato colectivo de trabajo. Los trabajadores participaron de una asamblea frente al Ministerio de Trabajo de la Nación.

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