Trabajadores y el Gobierno en una mesa de negociación

Desde las 11 horas el ministro de Hacienda Ariel Rauschenberger se reunirá con los delegados de ATE y la comisión interna de Canal 3 para definir la aplicación de recategorizaciones en la emisora televisiva estatal con la aplicación de un convenio de Radio y Televisión del año 1982.
A la reunión de hoy se llega en un clima de fuerte tensión debido a la protesta de los trabajadores, la postura de un sector de ellos (en su mayoría contratados cercanos a la conducción del canal y alineados al gobierno de turno) y la irrupción de la fuerza policial en el medio del conflicto que impidió el viernes a los trabajadores en huelga ingresar a su lugar de trabajo.

Desde el año pasado, los empleados están en un plan de lucha reclamando las recategorizaciones, lo que representaría un incremento salarial. También, entre esos trabajadores, un sector reclama un debate sobre el rol del canal público. "Queremos que sea una emisora de carácter público, con control parlamentario y un directorio colegiado con representación de las entidades intermedias", dijo Gustavo Schnan, uno de los trabajadores de la emisora.

El plan de lucha de los empleados de Canal 3 tuvo momentos de alto voltaje. Por ejemplo, en diciembre de 2008 hicieron una aplaudida que se escuchó al aire, en momentos que se emitía el Noticiero 3.

El delegado de ATE, Mario Blandi dijo que "lo que pretendemos es que se reconozca la jerarquía que han alcanzado los compañeros con recategorizaciones y la creación de 20 cargos. Pedimos que se creen los cargos por función, que se hacía hasta hace unos años". Señaló que el Gobierno ya tiene un organigrama de acuerdo con el decreto de Radio y Televisión (que establece un escalafón para el canal estatal), con la categoría para cada uno de los trabajadores. "Ese tiene que ser el punto de partida", dijo.

Precisó Blandi que "en la propuesta que les dimos figuran las nuevas funciones. Están incluidas en el escalafón. Lo que quiero recalcar es que en el decreto contempla la modificación de la categoría del trabajador, de acuerdo a la tarea que realiza". Es decir, el decreto incluye la posibilidad de la recategorización.

Crisis profunda

La situación de Canal 3 es crítica por la situación que evolucionó durante los gobierno de Rubén Marín y Carlos Verna. Se priorizaron los condicionamientos políticos a la hora de definir a quienes intervenían en la programación y a quienes integraban el staff del servicio informativo.

Esto dio lugar a los desmanejos e incluso persecuciones políticas. En la llegada de nuevas administraciones mucho productores y periodistas fueron borrados de la pantalla. Y fueron reclutados otros. Otros sobrevivieron.

Por ejemplo, cuando llegó la gestión de Carlos Verna, el jefe del informativo pasó a ser Juan Carlos Matilla (h), hijo del vocero de Carlos Verna y ex empleado del senado. Ahora Matilla (h) es gerente del informativo.

En este lote, hay trabajadores con contratos de pocas horas de trabajo e ingresos altos. Muchos de estos son los que firmaron la nota en contra de los trabajadores que protestan. Incluso ya tuvieron la oportunidad de pasar a planta permanente en el año 2006: pero no les conviene ni la carga horaria ni los sueldos devaluados de los nombrados ni podrían seguir con producciones particulares.

Hasta ahora, la consigna de los que siguen en los servicios informativos (con pantalla y con funciones) es alinearse y acatar el rumbo que baja de la dirección del canal.

Pero ese esquema (trabajadores con status tan diferentes) está en crisis. Muchos de ellos dijeron basta y consideran que el canal debe ser un ente público.

Aunque no es el fondo de la discusión de las recategorizaciones, aplicar el decreto de Radio y Televisión 1821 del año 1982 (de la intervención militar) implicaría un organigrama para el canal y debería ser el principio del fin de la arbitrariedad laboral de las autoridades y la zozobra de los trabajadores.

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