Trabajadores de Catedral cortaron subida al cerro

Reclaman la incorporación de temporarios y suba salarial. Cientos de turistas tuvieron que atravesar a pie el piquete.
Cientos de vehículos atascados, quema de neumáticos y discusiones de todo calibre fueron las notas salientes ayer en la ruta de acceso al cerro Catedral, donde los trabajadores mercantiles montaron un piquete para protestar contra la política laboral de la empresa CAPSA. El sindicato de comercio reclama la incorporación de todos los temporarios, un aumento de salario y la firma de un convenio colectivo específico para la actividad. Alrededor de 80 personas mantuvieron interrumpido el tránsito entre las 10,30 y las 15 en la ruta Carlos Bustos, a la altura del puesto policial, y dejaron como único ascenso alternativo el angosto camino de tierra conocido como el "Balcón del Gutiérrez".

El piquete fue inflexible con los autos, micros y combis pero no impedía el paso de los peatones. Cientos de turistas -algunos con esquíes y tablas de snowboard, otros con sus valijas porque acababan de llegar- atravesaron a pie los cien metros del corte y del otro lado tenían remises y taxis a disposición. Incluso la empresa Tres de Mayo dispuso ómnibus para cubrir el trayecto faltante hasta la base del complejo invernal.

Incomprensible: a los problemas de la gripe A que restringió la llegada de visitantes a la región y los generados por la crisis económica, los trabajadores suman uno más a la ya golpeada industria turística. El secretario general de la Asociación de Empleados de Comercio, Walter Cortés, dijo que recurrieron al corte de ruta porque "la empresa CAPSA se burla de los trabajadores y se niega a discutir un convenio de rama".

Explicó que hoy los empleados de cerro deben trabajar con ropa y calzado inadecuado y no reciben tampoco los lentes especiales para la nieve. "Hay compañeros con 25 años de trabajo en el cerro que se quedaron ciegos por esa razón", aseguró el sindicalista. Uno de los delegados explicó además que los trabajadores no tienen comedor y en algunas terminales tampoco cuentan con baño.

CAPSA emplea a unas 400 personas, de las cuales el 70% son temporarios. Según indicó Cortés, las categorías iniciales cobran 2.500 pesos como salario de base y a partir de allí la empresa paga premios "según la actitud del trabajador". .

El sindicalista dijo que pretenden para los trabajadores de Catedral "un básico de 4.000 pesos, porque no puede ganar lo mismo el que vende un pulóver en la calle Mitre que aquel que trabaja todo el día con la nieve hasta la rodilla". También consideró importante pactar con urgencia "las medidas de seguridad para trabajar en la montaña, porque la gente corre un riesgo permanente". Cortés criticó a la empresa por sus "prácticas antisindicales" y denunció que "se negaron a emplear a diez temporarios y a dos operarios de la playa de estacionamiento que están sindicalizados. Sólo toman a los más pasivos".

Mientras ardían las barricadas y no dejaban de sonar los bombos, Cortés advirtió que si la empresa no acepta negociar, el martes montarán un piquete más duro.

"Sabemos que es un año difícil, pero atenta más contra la temporada el precio que cobran por los medios de elevación que la protesta que puedan hacer los trabajadores", dijo Cortés.

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