Torrado: "Las asignaciones tienen que llegar a todos los niños, sin excepción"

El prelado expondrá acerca de la realidad social santiagueña ante la asamblea plenaria del Episcopado Argentino, en la localidad bonaerense de Pilar.
El obispo auxiliar de la Diócesis de Santiago del Estero, monseñor Ariel Torrado, manifestó su preocupación por los elevados índices de pobreza, las adicciones entre los jóvenes, la pérdida de valores y los actos de corrupción.

También se refirió a la forma en que se van a distribuir los fondos para cubrir la asignación universal a la niñez, recientemente decretada por el Poder Ejecutivo Nacional.

Todas estas inquietudes serán expuestas el lunes próximo por monseñor Torrado, en ocasión de la asamblea plenaria del Episcopado Argentino que reúne a todos los obispos del país en la localidad de Pilar, provincia de Buenos Aires.

Ayer, en una rueda de prensa realizada en la sede del Obispado, Torrado hizo especial referencia a la asignación universal a la niñez, considerando que es "un paso importante el planteo que se está haciendo, pero esperemos que en el modo en que se implemente realmente puede ser un beneficio que llegue a todos, sin excepción, desde la mujer embarazada hasta los niños y jóvenes de hasta los 18 años de edad".

Cree que toda la oposición (política) y que todos los argentinos "estamos de acuerdo" con esta modalidad de concurrir en ayuda a los más necesitados, presupone, asimismo, que "es incuestionable y la Iglesia ha presentado de manera muy concreta su apoyo a la iniciativa".

Sin embargo, recalcó: "Lo que si hay que tener muchísimo cuidado es de dónde se sacan estos fondos para poder abonarla, y al mismo tiempo que se tenga especial cuidado para que los fondos lleguen a todos los niños argentinos, sin ningún tipo de banderías partidarias o sindicales que, de alguna manera, estén condicionando la asignación de estos fondos".

Desafíos pastorales

Por otra parte, el dignatario eclesiástico indicó que en la diócesis de Santiago del Estero "hay diversas circunstancias que sin dudas llevaremos como inquietud ante el cenáculo".

Advirtió que la realidad social y las dificultades que se viven a nivel nacional "afectan también a nuestra provincia, son preocupaciones nuestras y tenemos que ver cómo respondemos, desde el punto de vista pastoral, ante las necesidades que se presentan en el pueblo de Dios que peregrina en Santiago".

Consideró que hay algunos desafíos pastorales muy grandes que hacen a la tarea de la evangelización, "sobre todo aquí en Santiago donde hay barrios que cada vez se hacen más extensos y hay situaciones de cierta marginalidad que nos preocupa mucho, nos preocupan ciertas situaciones en que vemos que hay muchos jóvenes que están con grave peligro de caer en las adicciones".

Ante la consulta de los periodistas acerca de cuáles son los temas que más le preocupan, sostuvo que "hay muchos y que creo que, de alguna manera, coincidimos con otras preocupaciones con los hermanos obispos de otros lugares del país, por lo que juntos estaremos buscando como responder a este desafío".

Sin embargo, manifestó la creencia de que el tema de los niños y los jóvenes "son las preocupaciones más graves que tenemos en este momento en nuestro país".

Al respecto, indicó que considera la necesidad de acompañar esta situación "en donde a tantos jóvenes los vemos como que les faltan valores como para abrazar la vida con alegría y con esperanza; veo que la crisis de valores está tocando a toda la sociedad, pero de manera muy especial a nuestros niños y a nuestros jóvenes".

En cuanto a la pobreza, consideró que "ha aumentado en la Argentina", exponiendo que las estadísticas que maneja la Iglesia, sobre todo a través del Barómetro de la Deuda Social que tiene la Universidad Católica Argentina, sus porcentaje han mostrado un aumento muy notable, "lo cual nos preocupa mucho y vamos a ver que orientaciones nos da la Pastoral Social en orden a seguir trabajando para poder luchar todos juntos, porque es una responsabilidad de toda la sociedad".

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