El Toro de Pechito está mal herido

El Toro de Pechito está mal herido
El HAZ rompió con Pincho Castellano, que le armaba un motorazo. ¿Pierde chances en la Copa?
Podemos andar mejor o podemos andar peor, pero era un decisión que había que tomar". La frase es de José María López, el hombre que en la primera mitad de la temporada de TC asustó con el funcionamiento de su Torino. Por eso es raro lo que pasó entre el equipo HAZ y Oscar Castellano para que cortaran la relación tras dos carreras opacas. Sólo dos carreras. El motor del Pincho era uno de los pilares para que ese chasis, siempre bien apoyado cualquiera sea la curva que pisara, opaque a los históricos del TC. Pero el trinomio se desarmó. De golpe.

"No nos fue bien en las últimas dos carreras. No teníamos la atención que nos hubiera gustado. No quiero echarle la culpa al motor, pero es obvio que hemos tenido una merma. Hacía falta un cambio. No sé qué pasó", contó desconcertado López, candidatazo al título de TC... hasta este cambio. Ya en la carrera de Nueve de Julio, Pechito notó una baja en la potencia en el motor de Castellano. Pero más curioso aún había sido que antes de esa competencia, el HAZ había probado motores de Claudio Garófalo, quien ahora será motorista exclusivo. ¿Ya imaginaban alguna venganza de Castellano y por eso se fueron antes de tiempo? ¿Por qué no les dio el motorazo de principio de año?

Esta novela empezó a escribirse en mayo cuando Pecho ganó por escándalo en Termas de Río Hondo. Aquella vez, otro Torino, el de Ariel Pacho, fue escolta. Y la ACTC le quitó ocho décimas de compresión a los motores Cherokee de la marca. Lo que cayó como baldazo de agua helada en el HAZ fue que el propio Castellano fue quien apoyó la medida "por el bien de la categoría. No es bueno que se escape una marca".

Pechito no se rinde, pero sabe bien que si su auto funciona como en las últimas dos fechas, no estará para pelear arriba. Los motores de Garófalo aún son una incógnita, pero los parciales fueron buenos. "Cada uno juega sus propias cartas y ahora aparecieron autos muy contundentes. Y antes no estaban en punta. Han entendido el juego de otra manera. Nosotros dimos siempre el 100% y lo que mostramos en pista es lo que teníamos. Estamos un poco preocupados porque en la Copa de Oro tenemos que tener todo al 100%. En Termas me di cuenta que no estamos en el nivel que me gustaría. No sé si nos caímos demasiado u otros pilotos mostraron lo que realmente tenían", opina López, insinuando que sus rivales de peso escondieron potencial para no avivar a nadie y poner toda la carne en las últimas cinco carreras de la temporada. Que son las que valen...

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