Un torneo y la potencia china

La ciudad perdió el Masters pero ganó un torneo muy rico en premios, escenarios y figuras.
Hace poco menos de un año, el paisaje del Centro de Tenis Qi Zhong de Shanghai era muy diferente. El imponente estadio Magnolia, con capacidad para 15 mil espectadores, era el escenario exclusivo de la actividad que la elite del tenis mundial masculino desarrollaba en esta ciudad. Las tiendas y el patio de comidas adyacentes y las dos canchas de entrenamiento cubiertas ubicadas en el extremo opuesto del complejo eran complementos casi accesorios del Magnolia.

Así fue entre 2005 y 2008, años en los que el Qi Zhong fue la sede del Masters, el torneo reservado a los ocho mejores tenistas de la temporada. Pero nada es para siempre y desde este año el Masters se mudará a Londres hasta 2013.

Sin embargo, lejos estaban Shanghai y el Qi Zhong de resignarse a perder un lugar relevante en el circuito. Con la fuerza de su ímpetu económico y organizativo, los organizadores chinos obligaron a la ATP a sacudir el tablero. Hamburgo perdió su estatus y Madrid tuvo que mudar su fecha de octubre a mayo. Todo para hacerle lugar al nuevo Masters 1000 de Shanghai, desde esta temporada el torneo más importante de octubre en el calendario del tenis.

Once meses después del Masters 2008, la mirada devuelve al Qi Zhong transformado. En los amplios espacios que ocupaban cientos de arbustos alineados prolijamente crecieron dos estadios "pequeños": el Grandstand, que puede albergar a 5 mil personas, y la cancha 3, con capacidad para 2 mil. Hay además otras dos canchas con butacas y carteles electrónicos y un total de 19 canchas nuevas al aire libre.

Todo luce tan recién terminado que casi se extraña que no huela a pintura. Pero las instalaciones no fueron finalizadas ayer; están listas desde agosto. Donde antes se jugaban en una semana 30 partidos, ahora habrá casi 100 --entre singles, dobles y los de la clasificación-- y, además, canchas suficientes para cubrir las necesidades de entrenamiento de los tenistas.

A la inversión en la transformación del complejo hay que agregarle los premios. En ese rubro, el de Shanghai está al tope de los Masters 1000 con 5.250.000 dólares; sólo lo iguala Madrid. Para tener una medida, esa cifra es un 17 por ciento más de lo que repartieron este año los torneos de Indian Wells y Miami que, a diferencia de aquellos dos, duran una semana y media.

Detrás de la inversión está el respaldo de esponsors peso pesado: Rolex, Heineken, Cadillac y siguen las firmas. El fenómeno excede al tenis: el chino es un mercado cada vez más importante para las marcas de lujo. El diario económico inglés Financial Times informó esta semana que Versace abandonará Japón para concentrar inversiones en China "donde el número de gente rica ha crecido rápidamente". Un indicio elocuente de las transformaciones sociales que se están produciendo en este país.

Igualmente el Magnolia sigue siendo el rey del Qi Zhong. El aire templado de octubre --muy distinto del lluvioso y frío noviembre en el que se jugaba el Masters-- hizo que ayer los ocho pétalos gigantes que forman el techo corredizo del estadio permanecieran abiertos todo el día. Y así seguirán, si el pronóstico no falla.

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