Un tornado dañó varias viviendas en barrio Juan Moreira de Trelew.

 Un tornado dañó varias viviendas en barrio Juan Moreira de Trelew.
El fenómeno climático se manifestó ayer en ese sector y provocó voladura de techos, despegó chapas y rompió muebles. Hasta sorprendió a un hombre que iba transitando en bicicleta y se la arrancó, arrojándola a unos cuantos metros.
A lo largo de su recorrido una especie de «tornado» levantó techos, despegó chapas, dañó muebles y hasta hizo que un vecino tuviera que agarrarse del enrejado de una vivienda cuando le arrancó la bicicleta de su cuerpo y se la llevó, arrojándola a casi veinte metros del lugar donde fue sorprendido por el fuerte vendaval. Esto es lo que se vivió ayer a la tarde en el barrio Juan Moreira, un sector ubicado al oeste de Trelew, y fueron al menos diez casas, la mayoría de modestas condiciones, las que se vieron afectadas por la bravura que manifestó el fenómeno climático.

El remolino, del que la mayoría de los vecinos que lo vieron sostienen que se trata de «un tornado», se desató repentinamente entre las tres y las tres y media de la tarde, y la mayoría de los inmuebles que afectó están ubicados entre las calles Gastre y Viedma.

Mónica Santibáñez, joven madre de una familia numerosa que se afinca desde hace varios años en ese sector, expresó después, todavía asustada por lo que había vivenciado: «La gente que andábamos caminando salimos todos a querer agarrarnos de algo, para que no nos arrastrase. Nunca había pasado algo así», aseguró.

La mujer, cuyo domicilio resultó afectado por el fuerte vendaval, contó a EL CHUBUT: «Se llevó una bicicleta. A una señora le llevó el ropero, el techo; ítodo le llevó!», exclamó. «Un hombre se tuvo que agarrar de las rejas y le llevó la bicicleta. A mí me llevó el techo completo y estoy pidiendo una ayuda, que alguien me dé una mano», dijo.

¿Así que para ustedes fue como un tornado? le consultó este diario, y respondió: «Un tornado. No fue un remolino. Esto fue un tornado que se llevó todo. Fue cosa de un segundo; le dije a mi nene que me acompañara hasta la feria, iba llegando a la esquina, miramos para atrás y vimos las chapas que volaban. Allá, al fondo, a una vivienda le arrancó el techo y un ropero. Calculo que han sido unas diez viviendas las afectadas», estimó.

Bueno, afortunadamente no hubo personas heridas, las cosas que se rompieron se recuperan, le acotó EL CHUBUT. «Claro, el susto mío era que se me había perdido uno de los nenes, pero entre la Policía y los vecinos, gracias a Dios lo encontramos. Del susto él había disparado, se había ido a la casa de mi mamá, que vive en el (barrio Abel) Amaya», señaló.

Hace ocho años que esta mujer vive en ese sector de la ciudad y aseguró que nunca había visto un remolino con la bravura del que se manifestó ayer a la tarde

«A mí se me voló el techo y me llevó el placard con ropa y todo de los nenes», contó otra vecina que tiene su modesta vivienda a unos metros de la casa de Mónica Santibáñez. ¿Ustedes estaban adentro de la casa en ese momento? se le consultó: «No. Gracias a Dios no. Yo justo me venía a dormir la siesta. Menos mal que no entré, porque en ese momento justo vino el tornado y se llevó todo», aseguró. «Al señor de acá atrás, también le llevó las chapas. Fue terrible», acotó.

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