Tormenta política por el pedido para subir tarifas de micros y taxis

Mientras en el Palacio de los Leones le corrían el cuerpo a la palabra "superpoderes", la oposición salió ayer al cruce de la jugada destinada a centralizar en el intendente Miguel Lifschitz la facultad de aumentar las tarifas de taxis, remises y ómnibus.
La legalidad del proyecto fue puesta en duda por considerar que no acata la normativa que regula el funcionamiento de los municipios y que otorga al Concejo la potestad de cambiar los valores de los pasajes. Incluso, desde el justicialismo amenazaron con no dar quórum el 10 de diciembre próximo, día en que se elegirá al nuevo presidente del cuerpo.

Al explicar el origen de la controvertida iniciativa girada el jueves pasado al Palacio Vasallo, el secretario de Servicios Públicos municipal, Gustavo Leone, desestimó que se trate de "superpoderes" y cargó las tintas en los bloques opositores.

"Una cosa es que se nieguen a otorgar un aumento y otra es que no participen y propongan algo al respecto", dijo a La Capital.

Según el proyecto, la actualización tarifaría del transporte se haría cada seis meses y en forma automática, siempre y cuando el desfasaje entre los costos y el valor real del servicio llegue al 10 por ciento.

Tras advertir que "hay que marcar la cancha definitivamente", Arturo Gandolla (Frente para la Victoria-PJ) aseguró a este diario: "De progresar el mensaje, propondremos a los demás bloques opositores no dar quórum en la sesión que debe elegir al nuevo presidente".

"El objetivo es llamar a la reflexión frente al avasallamiento que pretenden consumar. El mensaje es un exabrupto de Lifschitz que supone violentar todo término de convivencia política en el Palacio Vasallo", agregó Gandolla, quien espera el respaldo de todo el arco opositor.

Héctor Cavallero, edil electo del justicialismo, recordó que la ley orgánica de municipalidades "establece claramente que el encargado de fijar los valores de los servicios públicos concedidos es, pura y exclusivamente, el Concejo".

Al respecto, el ex intendente hizo hincapié en los alcances de la norma. "No puede haber una ordenanza permanente que le atribuya al Ejecutivo esa potestad", concluyó, en declaraciones a LT8.

Procurando templar las reacciones, el jefe de la bancada oficial, Manuel Sciutto, habló de una propuesta que "aún tiene que pasar por tres comisiones (Servicios Públicos, Gobierno y Presupuesto)". Pero, de inmediato, destacó que el proyecto fue elaborado "con la preocupación de garantizar el sistema de transporte".

No obstante, el expediente surgido de Buenos Aires 711 contrasta con el equilibrio político votado por los rosarinos en las últimas elecciones a concejal.

A su vez, el mensaje de Lifschitz pareció tomar por sorpresa a los referentes opositores, algunos de los cuales habían participado el miércoles, un día ante de la remisión del proyecto al Palacio Vasallo, de una reunión con Leone, autoridades del Ente del Transporte de Rosario (ETR) y el directorio de la concesionaria La Mixta para analizar la capitalización por casi 12 millones de pesos de los ómnibus gerenciados por el municipio y privados.

Si bien los hombres de la rosa roja pretendían aprobar la iniciativa en la próxima sesión, la última del período ordinario, ya no descartan la prolongación de un debate que, seguramente, crecerá en voltaje.

Es que al proyecto de presupuesto municipal 2010 (también remitido el jueves al cuerpo) le tocaría pasar por el filtro del nuevo Concejo, cuyo debut el 10 de diciembre quedó en zona de dudas.

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