Tombas de la gloria

Tombas de la gloria
GODOY CRUZ 1 - NEWELL´S 1: Godoy Cruz enterró la ilusión de Newell´s: le igualó con justicia y no le permitió alcanzar al líder Estudiantes. Buen primer tiempo de la Lepra, que se fundió...
Convicción, suele decirle Cocca. Nada de inventos, nada de raras tácticas, nada de vamos y vamos por más: convicción, repite el técnico de Godoy Cruz. Cuentan los que están cerca del plantel que fue ésa la palabra que más gritó Cocca en el entretiempo, mientras los jugadores lo miraban, atentos y callados, en el vestuario de la derrota. Convicción, se dijo, y convicción se vio: al minuto nomás, Jara se la sirvió a Leandro Torres y Leandro Torres la sirvió en un ángulo. Era el 1-1, o la justicia, aunque la justicia se viera después. Godoy Cruz jugó un buen segundo tiempo y le rompió las serpentinas a Newell's. Con el 1-0 de Formica, el equipo de Sensini era puntero. Es más: lo fue durante media hora, con Estudiantes (16 unidades). Bien dicho, mejor escrito: lo fue. Luego, lo pudo haber perdido.

La de anoche fue la quinta parda entre ambos equipos en el historial: jugaron cinco, y los empataron todos. A Newell's le pasó lo de otros encuentros: arrancó bien y terminó mal (a los 37 minutos lo perdonó Pompei, el árbitro de la mano de Marino en el 1-1 con Boca: Insaurralde le hizo penal a Sigali con un agarrón). Administrado por un ordenado y criterioso Mateo, la Lepra palmó a un Tomba confundido. Mauro Formica se recostó sobre la derecha, entre Torres y Vallés, y se rió un rato largo. El gol, justamente, se gestó por ese lateral: Bernardi quitó, Sánchez Prette tocó y el Gato se los comió. Era justo, y más justo hubiera sido si Fideleff coronaba el primer tiempo con un 2-0 que se le negó cuando su cabezazo astilló el travesaño. Newell's supo cerrarse (el local, en el primer tiempo, sólo le llegó con incómodos disparos desde lejos) y también soltarse, atacar. Lo que no supo fue dónde había guardado la última bala.

Porque la última bala fue de Godoy Cruz, que aún no ganó en Mendoza (1-1 con San Lorenzo, Huracán, y 2-4 ante Argentinos). Torres y Aguirre rompieron por afuera, Vallés empezó a subir, y Cocca la remató con los ingresos de Chávez e Higuaín. Entre su inseguridad, su talento y su valentía, Peratta apagó el fuego algunas veces. Y Godoy Cruz estuvo ahí de lo que Newell's había soñado, arañado: claro, la victoria.

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