Tomaron las oficinas de Inspección en Centenario

El conflicto se agravó. Bertoldi afirmó que ya no hay respuestas económicas. Un grupo de empleados ocupó las oficinas. No se entregan más al público los carnets de conducir y los inspectores no trabajan en las calles.
Centenario > El conflicto municipal se extendió ayer, y un grupo de empleados tomó las oficinas donde funciona la dirección general de Inspección. La medida de acción directa es «por tiempo indeterminado», según se dio a conocer.

Por este motivo desde ayer no se entregan más al público los carnets de conducir, ni tampoco los inspectores municipales trabajan en la calle ejerciendo el control de Tránsito, Transporte, Comercio y Bromatología.

La toma ocurrió alrededor de las 6 de la mañana, cuando un grupo de unas 30 personas ingresó a trabajar como todos los días; pero luego, decidió cerrar las puertas con llave y no dejar entrar al público, ni a los compañeros para trabajar.

No obstante, se informó que el 90% de los trabajadores de ese sector -menos el personal jerárquico y político- adhirió a la medida de fuerza, a través de los delegados sindicales y otros referentes, sin el consenso total del sindicato municipal.

Desde ayer, los servicios en esta localidad comenzaron a resentirse, y el municipio se vio obligado a contratar maquinarias como retroexcavadoras para hacer las prestaciones mínimas, al no poder ingresar al corralón.

El intendente Javier Bertoldi lamentó el episodio y sostuvo que la única perjudicada por estos hechos es la comunidad de Centenario. Vaticinó que los manifestantes aún no toman el municipio, ya que todavía no se cobraron los sueldos.

El conflicto tendía a agravarse ya que el intendente Bertoldi no dio una respuesta económica a los empleados, con el argumento de que el 94,5% de la coparticipación se esfuman en el pago de los salarios a unos 720 agentes comunales.

También la interna política dentro del sindicato municipal se mostraba ayer con más fuerza, ya que las medidas que se toman distintas facciones, están por fuera de las asambleas generales, según se informó.

El conflicto lleva más de tres semanas y el viernes pasado, el trabajador Mario Nicolás -que llevaba 11 días en huelga de hambre- tuvo que levantar la medida por una descompensación y hoy se recupera en su casa con tratamiento médico.

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