"No tomamos una decisión como ésta pensando en la caja"

La Presidenta respondió críticas, pero no explicó cómo se invertirán los fondos
El tiempo pareció ayer volver seis meses atrás. Con gritos, bombos, aplausos y la calle tomada por militantes, el kirchnerismo en pleno reapareció como en los más duros momentos de la pelea con el campo para defender el proyecto de reestatización de las jubilaciones.

Y la presidenta Cristina Kirchner decidió no defraudar a sus seguidores. "Yo les pregunto a los que quieren seguir con el sistema de las AFJP: ¿a qué caja defienden o a qué caja quieren representar?", lanzó, y estallaron los aplausos en la carpa terminada de armar apenas media hora antes del comienzo del acto, en el estacionamiento de la sede central de la Anses, sobre la avenida Córdoba.

Detrás de la Presidenta, sobre el escenario, escuchaban todo el gabinete nacional y los gobernadores kirchneristas Daniel Scioli, Sergio Urribarri, José Luis Gioja, Luis Beder Herrera, Gerardo Zamora, José Alperovich y Gildo Insfrán. No podían faltar tampoco los gremios, encabezados por Hugo Moyano. Abajo, mezclados entre el público, esperaban funcionarios de todas las áreas. Y allí apareció también el ex piquetero Luis D?Elía. Madres y Abuelas de Plaza de Mayo se instalaron en una segunda carpa, sentadas en primera fila. Afuera, trabajadores de la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN) hacían estallar incontables bombas de estruendo.

"Se vio que el Gobierno no estaba tan equivocado en algunas cosas que posponía nada más hace unos meses ?insistió Cristina Kirchner?. Me asombra y sorprende escuchar determinadas argumentaciones como si la Anses fuera de propiedad privada."

Cristina Kirchner dedicó gran parte de su discurso a refutar las críticas de opositores, que acusaron al Gobierno de quedarse con los ahorros de los jubilados para aumentar los fondos del Estado. "Escucho decir que el Gobierno quiere hacerse de una caja. Este gobierno, cuando decide tomar intervención en Aerolíneas Argentinas no lo hace precisamente pensando en la caja. Nunca hemos especulado a la hora de tomar decisiones más allá de cuidar el superávit fiscal", aclaró.

Y agregó: "No pensamos en la caja cuando luego de años de congelamiento aumentamos 13 veces los haberes de los jubilados ni cuando consagramos legislativamente la movilidad jubilatoria". Pero nada dijo de cómo invertirá el Estado el dinero que antes estaba en el sistema privado.

Sin medias tintas, la Presidenta calificó a las AFJP de haber instrumentado "políticas de saqueo" y defendió el momento elegido por su gobierno para reestatizar las jubilaciones: "Es obvio el contexto internacional en el que se adopta esta decisión".

El equipo económico se regocijaba, off the record, de que a partir de esta medida que amplía en 15.000 millones la recaudación estatal dormirían más tranquilos pensando en los próximos vencimientos de deuda.

Los diputados y senadores del oficialismo, que volverán otra vez a las primeras planas con la batalla parlamentaria que se viene, también estuvieron entre los invitados. Miguel Pichetto y Agustín Rossi, jefes de los bloques kirchneristas, fueron de los primeros en llegar al acto. La Presidenta también le dedicó al Congreso buena parte de sus palabras. "Habrá muchas presiones, de toda índole, porque son pocos los intereses pero grandes los dividendos." Su frase no es ocasional. La Casa Rosada prevé un duro debate. "Tendremos que ir todos personalmente a explicarlo. Después de lo que pasó con la movilidad jubilatoria, el panorama no es fácil", planteó a La Nacion un ministro que trabajó en el tema.

Tras los discursos, los funcionarios se quedaron unos minutos en otra carpa detrás del escenario, entremezclados en un brindis con agua y en vasos de plástico. Sólo faltaba Néstor Kirchner.

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