Tolos con vos.

INDEPENDIENTE: Gallego, que no durmió tras el 1-5, tiene consenso en hinchas e históricos para ejecutar el operativo limpieza que anunció en caliente. Ayer ni cruzó palabra con los titulares...
Lo anticipó, y fue así: Américo Gallego no pegó un ojo en toda la noche. Dejó la cancha de Lanús pasadas las 22.30 del domingo y a las 7.15 del lunes ya estaba cruzando la barrera del predio de Villa Domínico. Se entiende: nunca un equipo suyo, en 151 partidos dirigidos en el fútbol argentino, recibió cinco goles -sí tiene un 1-6 en Tigres, en el encuentro del adiós de su experiencia mexicana-. Era tan temprano que, al llegar al club, lo primero que hizo fue mandarle un mensaje de texto a Manuel Magán, coordinador de las Inferiores, con quien se reunió media hora más tarde -también estaba Enrique Borrelli, técnico de la Reserva- para hablar de los pibes que prometen, correlato de sus palabras sin filtro tras el 1-5. "No esperé un resultado así, los seis goles los hicimos nosotros. En el segundo tiempo no es que no les llegó el mensaje; no hicieron nada de lo que les dije. Uno puede perder, nos pueden golear, pero desordenarse... Hace bastante que juegan de la misma manera, pasaron entrenadores y nadie da con la tecla. Si fueran rebeldes, estarían todos llorando, y están todos bien. Hay que cambiar muchísimas cosas. Tengo que cortar cabezas de entrada. Otro técnico, no, no, no", azotó a sus dirigidos. Y si bien ayer no pasó el escobillón, todo el mundo Independiente respaldó su crítico discurso de Don Barredora. Desde los peleados Bochini y Santoro, hasta el hincha más joven que conoce de su hazaña en el 02 por lo que discute en los foros de Internet. Ya habló. Ahora esperan que ejecute. Tolos con él.

Por si alguien esperaba que Gallego le repitiera en la cara a sus jugadores sus conceptos tras partido, se equivocó. Para peor, casi que los ignoró. La imagen más significativa del día: el DT dirigiendo un picado entre los suplentes, y dándole la espalda a algunos titulares que se sentaron en un banco a mirar la práctica, tras un trabajo regenerativo. En ningún momento de la mañana hubo charla entre ellos. Con su discurso mediático alcanzó para que los muchachos se sintieran tocados. Y por lo bajo (apenas Montenegro habló en público) varios se hicieron cargo de los reclamos de un técnico que dice lo que piensa. Que más allá del aceptable primer tiempo, y las quejas hacia el árbitro, que les hayan llenado la canasta es pura y exclusiva culpa de ellos. Tanto como ganar bien un partido, y ser vapuleado al siguiente...

El Tolo ayer puso especial atención a los relegados y se mostró exigente y ampuloso en sus gestos. Y habló individualmente con Higuaín, Moreno, Gavilán... ¿Posibles ingresos? Porque todos esperan que meta mano en la formación que recibirá a Huracán. Lo avaló Pepé, quien lo recomendó para que sea su sucesor: "Es un momento en el que los jugadores tienen que estar con los pies sobre la Tierra y saber que quien responda a lo que pide el técnico estará presente en el equipo y el que no, quedará afuera y será parte de una limpieza", clarificó el entrenador saliente, en diálogo con ESPN Radio Rivadavia, un concepto que él no consiguió aplicar.

"Desatenciones y errores infantiles"; "Golpazo"; "Otra vergüenza de visitante"; y "¡Así no!", son algunos de los títulos que castigan desde las webs partidarias. Y en una encuesta en Infiernorojo.com, el 90% le dio el visto bueno a sus declaraciones y fomentó el "jugarse por los pibes". Apoyo total a Gallego, que se fue del predio a las 12.10. Y en silencio.

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