TODOS SOMOS MARINI.

Finalmente el joven Mariano Marini, aun reconociendo su inexperiencia en las lides políticas, pero asesorado seguramente por gente de vasta trayectoria, hizo publicas las amenazas que sufriera de parte del diputado en uso de licencia Darío Duretti.
Lo dijimos en una nota de fondo en la víspera, Marini tiene mucho que perder a nivel político partidario y en lo que a posicionarse se trata, porque obvio esta enfrentando al poder, pero mucho que ganar de consenso ciudadano y fundamentalmente la exposición pública del delito actúa en defensa propia.

Cuando el actual presidente en el exilio finalizó su alocución, a los periodistas asistentes nos quedo la sensación de que nada mas podía agregarse. El hombre había hablado desde las deudas del diputado, pasando por el corte de boletas al gobierno local y los desmanejos económicos, hasta de las amenazas contra su persona e incluso lo relaciono con el secuestro, golpiza y amenaza al ex Jefe de Compras Luís Ferrari, entre otros actos cuasi mafiosos que el actual funcionario provincial ha perpetrado en estas semanas.

Intentamos no obstante aportar algo al esclarecimiento comunitario, sobre la conducta de este individuo. En dicho sentido quisimos saber que actitud tomaría en adelante el Primer Mandatario Comunal, Aldo San Pedro quien en la ultima elección sentó a su diestra al todavía funcionario provincial, cosa que obviamente sabremos en las próximas horas, nos interesamos asimismo sobre que relación podría tener este combo de intimidaciones con el atentado que sufrimos en noviembre del pasado año y el signo de interrogación, con algún asentimiento implícito, quedo flotando en el aire.

Mariano Marini, confirmando la advertencia del ex intendente Orlando Costa en su alocución luego de ser electo senador provincial, efectuó en el comité de la calle Brown, se refirió a metodologías mafiosas y violentas a las que Bragado no esta acostumbrado y - decimos nosotros- , no puede permitir.

Esta conurbanizacion de los métodos de choque, ante disidencias que antes no pasaban de una carta de lectores o la negativa del saludo por dos semanas, debe cortarse de raíz en una comunidad que aun toma mate en la puerta de su casa y saluda a todo el mundo.

Al margen de a quien le haya ocurrido y de los desacuerdos personales que cada uno pueda tener con este – es publico y notorio que nosotros las tuvimos - lo que importan aquí son los hechos, que si no detenemos, quedaremos expuestos a derramar mañana muchas lagrimas sobre resultados irremediables.

Porque en esta pacifica ciudad, donde ni la amenaza de la gripe evitó el imprescindible mate como prenda de intercambio entre los hombres de buena voluntad, no se puede permitir hechos que alteren la paz.

Todos los bragadenses tenemos que ir a pedirle a Duretti que ya no vuelva.

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