Todos quieren tacklear.

Todos quieren tacklear.
RUGBY: Con más de 24.000 jugadores inscriptos, la Unión de Rugby de Buenos Aires continúa su marcado crecimiento; las causas de un fenómeno que se acentuó después del Mundial 2007 y no se detiene.
No hace mucho, el aumento en el caudal de jugadores que se acercaron a los clubes de Buenos Aires estuvo vinculado con el efecto post-Mundial 2007. La extraordinaria actuación de los Pumas en Francia produjo una revolución y mucha gente se sintió atraída por este deporte. Pero una vez que el fervor se aplacó, los números siguieron en alza, y para aprovechar ese envión alentador, las autoridades de la Unión de Buenos Aires (URBA) lanzaron una campaña de difusión, cuya finalidad era convocar a más interesados en conocer esta disciplina. La propuesta resultó exitosa.

En 2008, Agustín Pichot, referente del seleccionado nacional, se brindó para ser la cara de esta iniciativa para atraer a los jóvenes. Bajo el lema "Buscá tu club", se les mostró a los futuros rugbiers en qué entidad podían aprender a tacklear. "Elegí el club más cercano a tu casa y vení a conocer a tus nuevos amigos", era el slogan promocional. El emprendimiento dio sus frutos y poco tiempo después se advirtieron los logros. La tendencia alcista se prolongó de tal manera que el último fin de semana, con el estreno de los torneos juveniles, se alcanzó una marca récord: en todas las divisiones actuaron más de 24.000 jugadores. Y en esta referencia no se contempla la actividad de las categorías infantiles -todas las que están por debajo de los 14 años-.

Carlos Righi, secretario de la URBA, hizo referencia a este fenómeno: "Estamos muy contentos por la cantidad de jugadores que se siguen sumando al proyecto. Entre juveniles y la división superior, este año hay 26 equipos más, por consecuencia, también subirá la cantidad de inscripciones. Al darles otra categorización a los menores de 22 años, algunos equipos participan con tres formaciones. Incluso tenemos propuestas de la gente de Tiro Federal, de San Pedro, y de San Miguel, de Las Heras, para comenzar a presentar equipos de menores. Como siempre, ir de abajo hacia arriba, es decir, desde infantiles, pasando por juveniles, hasta llegar a armar una categoría superior. Un ejemplo de eso es Floresta, que desde esta temporada se incorporó el certamen del Grupo IV", puntualizó el dirigente de Lomas Athletic.

Esfuerzo, organización y dedicación son requisitos indispensables para apuntalar un plan a largo plazo. En el Club Municipalidad de Vicente López, que compite en el Grupo IV -la última división-, saben bien de qué se trata. "Por primera vez en años contamos con un plantel superior nutrido íntegramente por nuestra cantera; es un equipo que se armó con una camada completa de jugadores provenientes de las categorías juveniles. Tal vez, para los equipos de la elite esto sea algo normal, pero es importante destacar que por la zona en la que se encuentra Vilo competimos en la búsqueda de jugadores con muchos clubes de primera y se nos hace muy difícil conformar todos los planteles", confiesa Ignacio Bustillo, delegado de la entidad de zona norte, actualmente con alrededor de 270 deportistas en actividad.

El SIC es el club con mayor cantidad de jugadores en el país: 1650 rugbiers. Muy cerca de ese número se encuentra el otro referente de San Isidro, el CASI; ambos son los únicos que tienen 14 votos en la URBA, un derecho que se otorga de acuerdo con la cantidad de rugbiers que se inscriben. Esta temporada, entre formaciones juveniles y el conjunto principal, los Zanjeros inscribieron en la URBA un total de 22 conjuntos; por debajo de esa medida se encuentran las ocho divisiones infantiles, en las cuales disponen de más de 100 chicos en cada una. "Nosotros no hacemos nada para atraer a la gente, simplemente se acercan y se quedan porque, supongo, les gusta lo que ven. Eso sí: no tenemos abandonado a nadie, nos manejamos con una regla que es trabajar con un entrenador por cada diez chicos, y la mayoría de esos técnicos son ex jugadores que ahora son padres y vienen con sus hijos", explicó Eduardo Oderigo, presidente del SIC.

En una recorrida por los clubes se advierte la evolución, y cada caso se respalda en su impulso, pero el factor común es la pasión por una actividad que seduce con ejemplos.

* En Italiano, hasta con aportes del extranjero

El Club Italiano es otro de los tantos que se agrandaron con la cantidad de nuevos jugadores, pero lo curioso es que se incorporaron a los equipos juveniles dos franceses (de 19 y 22 años) y un irlandés (22 años), que vino al país por un trabajo temporario.

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