"Todos los días me levanto pensando que soy el mejor y lo voy a demostrar".

Gallego arrancó la pretemporada en Necochea con el ánimo bien arriba pensando en un Rojo que dé pelea.
Es un segundo tan solo. En un pequeño segundo puede cambiar todo. Como en el tenis, cuando la pelotita pega en el fleje y puede caer de un lado o del otro. Es más, para algunos esa fracción de segundo crucial puede darse por el uso de una prenda, por mantener un ritual, por acomodarse las medias de tal o cual forma, por cualquier cosa... Es un mínimo gesto el que hace que el vaso medio vacío pase a verse medio lleno. Y así se siente Gallego en Necochea: pleno, seguro, confiado. Acá, donde preparó a Independiente, Newell´s y Toluca para que fueran campeones, acá él vive de otra manera, acá se encuentra, se fortalece. Y se le nota. La autoestima del Tolo empezó a robustecerse el viernes cuando vio al grupo entusiasmado, tomó más fuerza el sábado con el fulbito que lo dejó impávido por el tiki-tiki; y ayer se hizo evidente, le brotó por los poros, ya sea en su humor, en su predisposición y, claro, lo puso en palabras. "Todos los días me levanto pensando que soy el mejor y este campeonato lo voy a demostrar", lanzó con el pecho erguido y se corrigió al instante: "Lo vamos a demostrar".

Piensa Gallego. Se toma su tiempo. Medita. Analiza el equipo, los cambios, los que pueden venir y dónde los pondrá, los que se pueden ir y cómo los suplantará... Caminó por el bosque Lillo en la mañana fría pero no tan ventosa de esta ciudad con sus colaboradores, pero siguió en soledad. O no. Una ramita en la mano fue el objeto transicional para su tiempo de meditación, de estar consigo mismo y con sus pensamientos. Obvio, todos en Rojo. El dirá luego que la ramita es por los perros de la calle. Pero nada lo detuvo para internarse entre los pinos. Desaparecía por la derecha y, al rato, aparecía por la izquierda; y se esfumaba de nuevo ladeando los rieles de la vía, mientras los jugadores trabajaban con el profe Olivera.

"Estamos muy entusiasmados. No sé si será el hotel o qué. A los chicos que trajimos los veo muy contentos. Vuelvo a repetir que puede volver alguno de los que separamos", cuenta sin temor a reconocer que, como cualquier humano, se equivocó. Y que su mayor error fue haber despotricado tras el 1-5 con Lanús de su debut. Aprendió y lo admite. No tiene el más mínimo prurito con nada. Está esperanzado y aprovecha, cuando ya el trabajo aeróbico en el parque se está terminando, para charlar con Montenegro. Y blanquea, pero no come vidrio: "Está a la espera de lo que sale en los diarios. Es un gran profesional y yo no le corto la carrera a nadie".

Gallego siempre dice que no es un tipo mediático. Pero en el mediodía rompió el molde. Primero hizo una mini conferencia, en la que dejó conceptos y se mostró confiado. "Acá no hay boliche ni nada, pero no es que soy policía sino que acá te tratan muy bien". Y tan en casa se siente, que se le animó a un vivo con TyC Sports. Pasó factura y dijo mucho. Blanqueó que habló con Gorosito. "Le pedí a Barrado y me dijo que iba a ser titular". Y desafió: ¿Cuál es el 9 que quieren que traiga?". El quiere a Figueroa. "¿Viste lo que sale? Es muuucho", la dejó picando no sin antes confirmar: "Hay que traer algo importante y lo están buscando". Es que la confianza del Tolo viene por ahí. Sabe que le darán el gusto. Y manda un mensaje a los chicos que sumó: "Que la camiseta de Independiente no sea algo que les pasa por casualidad".

Cerró su raid mediático con un "si quieren jugadores nuestros, por ahí yo quiero a Hauche, Ortigoza.... Armaré un equipo ofensivo y el doble cinco ya lo dejé. Hablé con Acevedo, Godoy, Pusineri, Vittor para ver si se la bancan. En el semestre que pasó me fue mal, pero ahora me va a ir muy bien". Así se marchó el Tolo, no sin antes demostrar en la práctica vespertina, en un 8 contra 8, que su arrepentimiento por el 1-5 con Lanús es genuino. Se descarrió a los gritos, frenó y hablándole a Pusi bajó dos cambios: "Cuando seas técnico me vas a entender". Parece que en Necochea él se entiende bastante bien.

Comentá la nota