TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN AL FONDO

Por: Pablo Wende

Aunque la reformulación (trunca) del INDEC ocupó casi todo el tiempo de los primeros días de Amado Boudou, ya hay otros temas que desvelan al ministro de Economía, quien comenzó a plantearlos con sus colaboradores. El debate principal por estas horas no es si hay que volver o no al FMI. En realidad, el interrogante que se plantean en el Palacio de Hacienda es cómo convencer de eso al ex presidente Néstor Kirchner.

Tras las elecciones legislativas, se fueron conociendo datos que se mantenían «debajo de la alfombra». Uno de los más significativos fue el relacionado con las distintas operaciones de financiamiento a las que tuvo que recurrir la Tesorería para hacer frente a vencimientos de deuda y otras necesidades de gasto. Del Banco Nación ya tomó $ 8.000 millones en pocas semanas; el Central otorgó adelantos transitorios adicionales por más de $ 7.000 millones, y la ANSES continúa siendo uno de los principales compradores de títulos públicos.

No se trata de una estrategia improvisada. Ya el año pasado se habían cambiado las cartas orgánicas del BCRA y del Nación para flexibilizar los créditos al sector público. La nacionalización de las AFJP también procuraba incrementar la caja para un año electoral.

Aquellas previsiones de la Casa Rosada se cumplieron. Finalmente, fue necesario recurrir a las distintas ventanillas de financiamiento estatal ante una realidad que no pudo ser modificada, pese a la baja de riesgo-país: el mercado voluntario de deuda (local e internacional) continúa cerrado para la Argentina.

Volvieron en las últimas semanas a escucharse algunas expresiones que hace tiempo no se utilizaban, pero que ningún economista serio desterró de su manual: por ejemplo, déficit fiscal y «crowding out», es decir, un sector público que termina desplazando a las empresas en el mercado de crédito.

«El 2009 ya está cerrado. Pero tenemos que dar ahora certidumbre sobre los vencimientos de deuda de 2010. Y no veo muchas otras alternativas que acudir al Fondo», se sinceraba ayer un miembro del equipo económico.

A fin de agosto llegarían unos u$s 2.500 millones que el organismo liberará en forma de Derechos Especiales de Giro. Pero las miradas ahora se posan en Estambul. La ciudad turca será anfitriona de la próxima reunión anual del FMI. Entre el 3 y el 5 de octubre quedará definido cómo será el nuevo esquema de gobierno del organismo y cuáles serán las condiciones para financiar a los países que lo precisen. Un par de semanas antes, en paralelo a la reunión anual de la ONU en Nueva York, se avanzará en estas discusiones.

Recién entonces se sabrá si la Argentina puede volver a ser un país elegible y si está en condiciones de acceder al nuevo financiamiento. ¿Puede evitar un default la Argentina en 2010 sin el FMI? Sí, pero las consecuencias pueden resultar traumáticas: si el Estado sigue acaparando crédito disponible, ahogará todavía más al sector privado y será aún más difícil la recuperación, cuando se espera que el mundo ya esté embarcado en un proceso de franco crecimiento.

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