En el PJ, todos apuntan a las internas de noviembre.

El tercer lugar en los comicios legislativos del domingo, aunque a escasos cinco puntos del Frente Cívico que terminó primero, a los peronistas les dejó la sensación de que el partido unido les hubiera permitido luchar por ese lugar de privilegio.
Toda la dirigencia peronista coincide en ese análisis, aunque no hay acuerdo en cuanto al camino a seguir para llevar a la cohesión del PJ: para algunos, el broche de unidad es José Manuel de la Sota. Para otros, algún otro dirigente de la nueva generación, como por ejemplo, el intendente de San Francisco, Martín Llaryora.

Según admitieron un intendente y un legislador provincial, el ex gobernador ayer mantuvo diálogos telefónicos con algunos dirigentes de distintos sectores del partido.

De la Sota habría ratificado su decisión de mantener bajo perfil hasta "agosto o setiembre". En las próximos días regresaría a San Pablo, donde cumple funciones como asesor del directorio de la Cámara de Comercio Argentino-Brasileño.

En esas charlas reservadas, el ex mandatario provincial dejó traducir que su ambición sigue siendo ser candidato presidencial en el 2011. Pero también se habría mostrado "preocupado" por la situación del peronismo cordobés. "Falta renovación", habría sido su diagnóstico.

Aunque no lo dijo de manera explícita, De la Sota aspira a volver a presidir el PJ provincial. "Un candidato presidencial debe conducir el partido en su provincia", admitió uno de los hombres más cercanos al ex gobernador.

En este sentido, según lo decidió el Congreso Provincial del PJ, el 22 de noviembre se realizarán elecciones internas para renovar todos los cargos partidarios.

Aunque hoy no lo diga de manera abierta, De la Sota trabajará para quedarse con la conducción del peronismo en esa interna.

"A cara de perro". Hoy, el jefe del peronismo es Juan Schiaretti. Cuando eligió a los candidatos a legisladores que integraron las boletas de Unión por Córdoba, el gobernador les prometió a intendentes y legisladores que los comicios internos de noviembre, serán "a cara de perro". "En esta oportunidad les pido que apoyen a los candidatos que elegí. No hay tiempo para internas. Pero en noviembre, cada dirigente deberá revalidar su poder territorial en las urnas", fue la definición de Schiaretti, pocos días antes de la realización del congreso partidario en Villa Carlos Paz, que oficializó las listas de candidatos oficialistas que compitieron el domingo.

Sin reelección para el 2011, Schiaretti no tiene margen para ser el elector de los candidatos para cuando se dirima el poder provincial y municipal.

En este contexto, el futuro del peronismo se comenzará a dilucidar en los comicios internos de noviembre. Resta conocer si Schiaretti y De la Sota competirán o se sentarán a negociar.

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