Todo el poder para José

Alperovich es un devoto practicante de la democracia hegemónica. “La república al revés”. La puja por las bancas senatoriales se instala en el oficialismo. Vargas Aignasse juega fuerte. Juri se diferencia de Juri Debo. Por Carlos Abrehu - Secretario General de Redacción.

El estilo decisionista de gobernar vuelve dependiente a la Legislatura y promueve las reelecciones indefinidas.

De “gravedad institucional” califica la Federación Argentina de Abogados la situación de la Justicia en la provincia.

La democracia ha ingresado en su vigésimo sexto año de vigencia. Para muchos argentinos, la efemérides careció de significación y sentido. Para otros, el experimento democrático no impactó sensiblemente en sus vidas. Así, el escepticismo prevaleció la porción mayoritaria de una franja de jóvenes de entre 11 y 15 años, según reveló una encuesta diseñada por el Ministerio de Educación de la Nación.

El sondeo versó sobre la “Cultura democrática de los adolescentes” y se focalizó en Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Chubut. Sólo el 35% de los entrevistados aceptó que la democracia es el mejor sistema político, mientras que el grueso -un 65%- osciló entre la duda, el rechazo y el desconocimiento. Esos adolescentes habitan en los cuatro distritos electorales más importantes del país, por lo cual resulta llamativa la decepción respecto de la vida pública.

Ninguno de ellos padeció la privación de los aspectos positivos de la democracia pero tampoco es aleccionador el presente. Es probable que una encuesta de similares características dé resultados parecidos en otras provincias, entre ellas Tucumán.

Las malas experiencias se corrigen con otras buenas. Que estas últimas prevalezcan no es obra de la fatalidad sino de la acción decidida de los hombres y de los partidos. Si estos no cambian de hábitos, no se generará la credibilidad necesaria en las instituciones. La política es obra de todos.

El estilo decisionista de gobernar es lo que aparece con nitidez en la superficie. Las Legislaturas funcionan como correo de transmisión del pensamiento del gobernador de turno, y las Constituciones se reforman para legalizar las reelecciones indefinidas. Todo lo que se parezca a la autolimitación de los poderes suena a una práctica de otra planeta. “Es la república al revés”, diagnosticó Natalio Botana, en “Poder y hegemonía”, publicado en diciembre de 2006. Esa caracterización mantiene plena vigencia en la Argentina al expirar 2008.

La formidable concentración de poder que se puso en marcha con la reforma constitucional de 2006 en Tucumán no tiene aún límites. Los pocos que se intentan erigir, con ajuste al estado de derecho, chocan con la reacción crispada de los gobernantes.

Los riesgos indeseados

El personalismo por encima de todo. Gobernación Alperovich es la leyenda que lucen los acoplados de los tractores entregados a comunas rurales a mediados de semana. Bioetanol 2010, Gobernación Alperovich. Estado y Alperovich son la misma cosa. Se acentúa la convicción de que Alperovich es el eje del poder, y extiende sus tentáculos hasta el corazón de la Justicia. Pero, además, es una estrategia electoralista. El oficialismo pivotará sobre los logros de la administración provincial y buscará despegarse del desgaste de la gestión del matrimonio presidencial.

En 2009 se dilucidará el futuro del proyecto alperovichista, como también la independencia de la Justicia. Las dos bancas de senador, que el alperovichismo aspira ganar, activan las energías competitivas en los cuadros oficialistas.

Fuera de discusión está la candidatura al primer escaño de Beatriz Rojkés. El hervidero de rumores se intensifica hacia los escalones inferiores. Suponen algunos que Alperovich y Kirchner intervendrán en la selección. Pretendientes sobran en el mundo político del oficialismo.

Gerónimo Vargas Aignasse apuesta fuerte para llegar al Senado y juega al borde del límite con sus exposiciones en la Cámara de Diputados. Acumula méritos en el ranking kirchnerista por sus choques con la oposición, pero no está solo en la puja local. Sergio Mansilla, Jorge Gassenbauer y Mario Koltan sugieren algunos, considerando la cercanía de ellos con Alperovich. Edmundo Jiménez, Osvaldo Jaldo y Roque Alvarez forman parte de la lista oficiosa que circula cuando se habla de las diputaciones para 2009.

El peronismo disidente avanza en la definición de su perfil, aunque ya no contará con el ex legislador Antonio “Tony” Alvarez, recién incorporado al plantel del gobernador. Los refractarios con el plan continuista del alperovichismo prevén que Fernando Juri Debo puede figurar entre los postulantes a diputados nacionales, pero sin el segundo apellido. Al electorado se lo induciría así a la confusión por la similitud de apellidos. El ex vicegobernador Fernando Juri está distanciado de su primo y el congreso del sábado próximo marcará las diferencias que lo separan de la entente alpero-kirchnerista. La idea es elaborar una propuesta alternativa al oficialismo.

La disyuntiva

El dilema de fondo es si se configura una democracia hegemónica o una de tipo republicana. La primera de ellas se edifica sobre la base de la preeminencia nítida del Poder Ejecutivo sobre el Legislativo y el Judicial. Alperovich es un devoto practicante de la primera variante. La democracia republicana presupone el equilibrio de poderes.

El dilatado conflicto con los abogados por el sistema de designación de jueces obedece a la identificación de Alperovich con la democracia hegemónica y a su desconocimiento de una sentencia que declara inconstitucional el régimen que proyectó. En su intento de domesticar al poder destinado a controlar sus actos, no sólo hizo aprobar una ley que le da carta blanca para nombrar jueces interinos sino que también interfirió, a través de terceros. en la elección interna de la Asociación de Magistrados. En medios forenses se citó al ministro político Jiménez y a algunos legisladores alperovichistas como apoyos activos de la lista oficialista “Justicia y Democracia”, encabezada por Ester Valderrábano de Casas. Esta confesó que estaba sorprendida porque había empatado con su antagonista Ebe López Piossek, de la lista “Compromiso”. La elección de desempate disipará las dudas, aunque “Compromiso” será mayoría en la comisión directiva. El Gobierno pelea por todo. La nacionalización del conflicto se produjo automáticamente por la acción de inconstitucionalidad de la ley para nombrar jueces interinos, que radicó el Colegio de Abogados ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Eudoro Aráoz -titular de la entidad- interesó a la Federación Argentina de Colegio de Abogados (FACA), por el caso tucumano, que reviste gravedad institucional. Está igual que San Luis, el feudo de los Rodríguez Saá.

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