Y todo por una pérdida...

Una cuadrilla de ABSA rompió el pavimento en varios sectores de la cuadra, para, finalmente, determinar que el problema estaba en dos medidores.
Casi tres días de intenso trabajo y la rotura del pavimento de hormigón en cinco partes diferentes de la cuadra, fue el saldo de la búsqueda de una pérdida de agua registrada en calle Humboldt al 2.200, la cual, finalmente, se detectó en dos medidores del lugar.

No fue simple para el personal técnico de Aguas Bonaerenses SA (ABSA) encontrar el sitio exacto donde se producía la filtración que venía generando serios inconvenientes a los habitantes de ese sector del barrio Villa Amaducci y aledaños. Prueba contundente de ese esfuerzo son los cinco grandes pozos realizados en la calzada, de dimensiones promedio de 1,50 por 3 metros y 2 de profundidad, que derivaron, a la vez, en la conformación de importantes montículos de tierra que obligan a mantener cerrado el tránsito vehicular.

Consultados vecinos del lugar, señalaron que los trabajos de ABSA comenzaron el lunes de la última semana, con el convencimiento de que el desperfecto estaba en la cañería maestra que corre por esa calle, un acueducto de 80 centímetros de diámetro ubicado a poco más de 2 metros de profundidad. Así comenzó la intensa tarea de excavación, aunque sin resultado positivo.

De acuerdo con fuentes propias de la empresa del agua, las primeras verificaciones buscando detectar la rotura se hicieron en la cajas de algunos medidores domiciliarios, aunque todos se encontraban secos, sin denunciar pérdida alguna. De allí la decisión de buscar la misma en la mencionada cañería.

Sin embargo, luego de tres días de trabajo infructuoso, el comentario de los propios vecinos sobre una baja en la presión de la red y la aparición de agua en los patios interiores de sus viviendas derivó otra vez la atención hacia los mencionados medidores. Allí, finalmente, se detectó el problema, descubriendo que, debido a la fuerte pendiente que tiene la calle, el agua se filtraba en la tierra, sin fluir hacia arriba, como suele ocurrir en esos casos, según explicó el personal afectado a los arreglos.

En la mañana de ayer, la empresa esperaba que se verificara un descenso de la napa, cosa que estaba ocurriendo, para comenzar el tapado de los pozos y dar inicio a la compactación del terreno y la posterior reconstrucción del pavimento afectado. Por otra parte, se trabajaba en la reparación de los elementos dañados.

Respecto de los arreglos de la calle, teniendo en cuenta que se encuentra cortada al paso vehicular, el subsecretario de Obras Públicas municipal, Rubén Lascano, confirmó a "La Nueva Provincia" que ABSA es responsable de reparar los tramos afectados, más allá de que la comuna tiene el poder de policía para controlar que se realicen en tiempo y forma.

"Ahora, si una situación exige una intervención inmediata y ABSA no ofrece una pronta respuesta, podemos hacernos cargo del trabajo", explicó el funcionario.

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