Todo a menor precio para mantener las ventas

Los comerciantes ofrecen promociones y descuentos de hasta el 60% para evitar que la crisis financiera termine derrumbándolos.
Hay dos detalles que no escapan de la vista de los tucumanos que recorren el microcentro de la ciudad. No son los hombres y mujeres de buena face que recorren las peatonales, sino los grandes carteles con cifras aún más resaltadas en los que se ofrecen rebajas y promociones. Los comerciantes salieron a la caza de los consumidores y para ello son válidos los descuentos de hasta el 60% o las ofertas que incluyen el regalo de algún producto con la adquisición de otro artículo.

En los primeros días del nuevo año, los clientes se muestran sedientos de ofertas y caen, de a poco, en las fauces comerciales aunque más no sea para informarse sobre el producto que se promociona.

En los diferentes negocios consultados por LA GACETA comentaron que debido a las vacaciones y a la crisis financiera internacional las transacciones disminuyeron y por ello recurrieron a las liquidaciones. Añadieron que lo poco que alcanzaron a recaudar con los ofrecimientos que hicieron en las Fiestas llevaron a que las promociones continuarán, más siendo un mes en el que muchos tucumanos abandonan la ciudad por las vacaciones.

Negocios de distintos rubros se vieron afectados por el bajo consumo y, a pesar de que suelen realizar descuentos de forma esporádica, se ven obligados a implementarlos y sostenerlos en el tiempo, como el caso de las mueblerías, colchonerías, casas de decoración y de accesorios. Distinta es la situación de los locales que son franquicias nacionales: al trabajar de forma directa con las casas centrales de Capital Federal, deben adherirse a las liquidaciones que en estas fechas están acostumbrados a brindar.

“Quizás uno de los efectos característicos de esta crisis sea la psicosis generalizada sobre el precio del producto que se ofrece y, como consecuencia, la medida más útil para que el comercio gane es el descuento. Mucho más si nos remitimos a la caída del crédito en cuotas que daban las diferentes firmas de tarjetas de crédito y el miedo a realizar operaciones con efectivo. Todo ello provoca que la gente no consuma demasiado con estos medios de pago”, explicó Natalia (30) empleada de un local de indumentaria femenina. “Lo que es más curioso es que la cantidad de clientes no disminuyó, sino el volumen de adquisiciones que antes estábamos acostumbrados a que realicen ”, dijo Anabella (42) empleada de una juguetería.

No usan la tarjeta

En un recorrido que LA GACETA efectuó por comercios de diferentes rubros, los empresarios coincidieron en señalar que gran parte de la merma en las ventas se debe a que los consumidores utilizan cada vez menos la tarjeta de crédito, ya sea por falta de fondos para financiación o porque deliberadamente desean cuidar sus gastos.

Comentá la nota