Todo un logro: Corrientes tiene un tercer mandato consecutivo

Más allá de la pirotecnia verbal de la UCR, Ricardo Colombi asumió en un marco de absoluta normalidad. Se prevé una muy buena relación entre Nación, Provincia y Municipio.
Y Arturo Colombi le entregó la banda y el bastón de mando a su primo, Ricardo. Lo que significaría un natural cambio de gobierno, para Corrientes fue especial. Es que se trató de la primera vez, desde el regreso a la democracia en 1983, que se suceden tres administraciones electas por el voto popular. No por nada nuestra provincia es el territorio con el mayor número de intervenciones en Argentina.

Las palabras de Ricardo Colombi en su asunción, el 10 de diciembre, también prevé un futuro esperanzador: la promesa de un gobierno de puertas abiertas, la búsqueda del desarrollo productivo e industrial y el crecimiento de nuestra provincia con trabajo para los correntinos.

Un día después, el 11 de diciembre, el intendente capitalino juró y asumió en su cargo con el Gobernador a su lado, quien ingresó con él al colmado teatro Vera y se sentó en el mismo estrado. También parecería normal. Pero uno es radical y el otro peronista. Y en esta historia de desencuentros entre administraciones provinciales y municipales, la postal de "Camau" Espínola junto a Ricardo Colombi pareciera ser el prólogo del fin de una larga historia de estériles enfrentamientos políticos.

No fue fácil la transición para Ricardo Colombi. El último día en que Gerardo Morales presidía la Unión Cívica Radical (UCR), la fuerza de la pluma y el martillo suspendía la afiliación partidaria del gobernador correntino.

Se trató de la respuesta de la UCR al encuentro entre Ricardo Colombi y el titular del Partido Justicialista, Néstor Kirchner, en el cual el mandatario provincial habría ofrecido su apoyo para las presidenciales de 2011.

Un par de horas antes de la asunción de Ricardo Colombi, la cúpula de la UCR nacional realizó una conferencia de prensa en el Comité provincial, que continúa intervenido. El propio Morales, su sucesor en la presidencia del partido, Ernesto Sanz, el segundo del senador mendocino, el ex gobernador de Chaco Angel Rozas y el titular de la Convención, Hipólito Solari Irigoyen, aseguraban ante quienes quisieran escucharlos que estaban en Corrientes "para respaldar a los miles de afiliados que confiaron en la fuerza y que votaron en contra del proyecto kirchnerista".

En su paso por el Comité provincial, los hombres fuertes del radicalismo no tuvieron el acompañamiento de dirigente alguno de la UCR provincial. Sólo se lo vio al diputado nacional Agustín Portela, más que nada en una visita "protocolar" y casi de compromiso. Esta vez, el interventor José Luis Bellia fue un solitario anfitrión.

Ya entrada la noche del 10 de diciembre, el patio interno de la Casa de Gobierno estuvo abarrotado de simpatizantes. Arturo Colombi enfrentó algunos abucheos y entregó los atributos de mando. A metros de ellos, el jefe de Gabinete de la Nación y el ministro de Interior, Aníbal Fernández y Florencio Randazzo, fueron testigos de la enérgica respuesta de Ricardo Colombi a la cúpula radical.

"Es imprescindible recomponer las relaciones entre la Nación y la Provincia. El que quiera entender que lo entienda. Y el que no quiera también lo va a hacer", aseguró un enfático Ricardo Colombi.

La presencia de los funcionarios nacionales -principales figuras políticas en la administración de Cristina Fernández- no deja dudas. Más aún cuando el Jefe de Gabinete le aseguró a la prensa que la relación con Ricardo Colombi es "excelente". "Somos amigos desde hace años", aseveró.

La recomposición de las relaciones con la Administración Central, más allá de los reproches de los radicales nacionales, traerá consecuentemente las mejoras que la provincia necesita.

El propio Randazzo aseguró que desean implementar un importante programa de obras pública para el NEA y NOA. En dicho esquema, Corrientes juega un papel importante y es el deseo expresado por el Gobierno provincial el de no quedar afuera de las iniciativas.

El día de "Camau"

El viernes 11 amaneció con el cielo cubierto y una lluvia insistente. Sin embargo, ello no fue impedimento para que el teatro Vera estuviera colmado. Afuera, cientos de personas enfrentaron a la inclemencia del tiempo y vitorearon a Carlos "Camau" Espínola cuando ingresó al coliseo correntino para jurar y asumir al frente de la Comuna.

A su lado estuvo un empapado Ricardo Colombi. Las innumerables fotos de ambos presagian que por fin habrá paz entre una administración provincial y su par municipal.

"Camau" Espínola llega al municipio con el respaldo del justicialismo nacional. Ello se traduce en el "padrinazgo" político del Gobernador bonaerense, quien vino a respaldarlo como candidato y a felicitarlo cuando triunfó en las elecciones y en el primer acto oficial tras lograr la victoria en los comicios de septiembre: una visita a la presidente Cristina Kirchner.

Institucionalidad, ante todo

En 1991, el liberal Ricardo Leconte no tuvo a quién entregar el Gobierno. En 1999, Pedro Braillard Poccard ni siquiera pudo completar su mandato. En ambos casos, la Provincia tuvo que soportar dos años de intervenciones (la primera: Francisco de Durañona y Vedia, Claudia Bello e Ideler Tonelli. La segunda: Ramón Mestre y Oscar Aguad). Que Arturo Colombi pudiera colocar la banda a su sucesor es una muy buena noticia.

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