Todo listo para aprobar la ley de salud

Después de casi un año de intenso y virulento debate, el ala más progresista del oficialismo está dispuesta a negociar para evitar el fracaso de la mayor reforma del sistema de salud norteamericano en décadas.
El Senado tiene casi listo el regalo de Navidad de Barack Obama. Ayer el último de los 60 senadores demócratas dio el sí a la reforma de salud que viene impulsando la Casa Blanca. El legislador por Nebraska Ben Nelson aceptó votar a favor del proyecto de ley, si se quita de la cobertura médica obligatoria a los abortos. Sus compañeros habrían cedido, como ya habían hecho en la Cámara baja. Después de casi un año de intenso y virulento debate, el ala más progresista del oficialismo está dispuesta a negociar para evitar el fracaso de la mayor reforma del sistema de salud norteamericano en décadas. Rompiendo con su tradición, el Senado no se tomó un receso por las fiestas. La votación final podría realizarse en los próximos días.

En la capital norteamericana ya se palpita la tensión y la expectativa de la recta final. El diario Washington Post amaneció ayer con un editorial de la viuda del senador Ted Kennedy, un veterano y férreo defensor de un sistema de salud universal. "El proyecto de ley presentado al Senado, si bien imperfecto, permitiría alcanzar muchos de los objetivos por los cuales Ted batalló durante los cuarenta años que pasó promoviendo el acceso para todos los estadounidenses a una cobertura médica accesible y de calidad", recordó Victoria Kennedy.

Esa misma mañana el presidente Barack Obama había dedicado su programa radial a recordar, otra vez, las bondades de la reforma. "Cuando sea promulgada, las familias ahorrarán en primas y las pequeñas empresas y los estadounidenses que no tienen seguro por medio de sus empleadores ya no se verán obligados a pagar precios exorbitantes para tener seguro", señaló el mandatario. Recordó algunos de los precios exorbitantes que hoy deben pagar los ciudadanos norteamericanos, por ejemplo, los 500 dólares que cuesta pedir una ambulancia o los 10 mil dólares que sale internarse por un par de días.

Obama también reiteró su apoyo al aborto, aunque no condenó a los senadores y congresistas por haber negociado su inclusión en la reforma. Según el proyecto original, las mujeres podían cubrir los costos de un aborto a través de un seguro complementario privado. Pero esto era demasiado liberal para el senador demócrata por Nebraska y pidió introducir una enmienda, para que los estados puedan, si lo desean, prohibir a los seguros médicos que ofrezcan esta opción.

La Cámara de Representantes también había tenido que ceder con el tema abortos para lograr el apoyo de todos los demócratas. Según su enmienda, los seguros médicos pagarían los abortos sólo en caso de violación, incesto o cuando está en riesgo la vida de la madre. Una vez que el Senado apruebe la reforma, los dos textos pasarán a la comisión bilateral para consensuar un proyecto de ley común.

De una manera u otra, el aborto terminará siendo el daño colateral de este difícil y largo proceso de negociación entre los mismos demócratas. "Si el proyecto de ley es aprobado como saldrá del Senado, les prohibirá a las mujeres pagar con su dinero un seguro que cubra el aborto", se quejó la organización Centro Nacional de Leyes para la Mujer en Washington. Para la agrupación, la reforma representaría un retroceso en este aspecto. Actualmente la mayoría de los seguros médicos privados cubren los costos en los estados en los que el aborto está legalizado.

Aunque ayer Obama no ignoró esa concesión, intentó hacer hincapié en los cambios positivos que producirá la reforma en el sistema de salud norteamericano. El mandatario recordó que más de 48 millones de ciudadanos estadounidenses no tienen ningún tipo de seguro médico ni pueden costear una operación de emergencia, y que los que sí pueden pagar un seguro muchas veces son rechazados por las empresas por enfermedades preexistentes. "El actual sistema funciona mejor para las grandes aseguradoras médicas que para el pueblo norteamericano", concluyó el mandatario.

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