"Todas las instituciones tenemos que trabajar mancomunadamente"

El dirigente repasó la situación de la economía regional, destacó la gestión que lo precedió y llamó a trabajar en conjunto bajo la premisa de apaciguar la crisis. También fustigó las políticas del gobierno nacional hacia la producción.
Recién asumido como presidente del Centro de Industria, Comercio y Afincados de Esperanza (Cicae), al empresario Jorge Simonutti le toca un desafío significativo: presidir una de las entidades más importantes de esa ciudad en un contexto cada vez más enrarecido por la crisis. Sin embargo, tiene a su favor una experiencia previa como "piloto de tormentas": estuvo al frente de la misma institución entre 1999 y 2003, cuando la Argentina se vio sacudida por uno sus trances más difíciles. En diálogo con El Litoral, analizó la situación que atraviesa el entramado productivo regional y las acciones previstas.

—¿Cuáles son los principales desafíos que tendrá que afrontar el Cicae teniendo en cuenta la compleja situación que se vive hoy, tanto por la crisis del campo como por el panorama internacional?

—En nuestra zona, que es muy agroindustrial, seguramente se va a sentir esta crisis. Hay muchas empresas, principalmente las chicas, que tienen muchos problemas porque no hay trabajo. Están endeudadas en los bancos y sabemos los intereses exorbitantes que están cobrando. La situación es muy compleja y creo que el segundo semestre va a ser mucho peor. Se va a ir agudizando, porque vemos inclusive a nivel mundial que no hay mejoras; nuestro país va a sufrir todas esas consecuencias. En esta zona hay muchas empresas que han despedido gente. Muchos estaban por contrato, pero creo que en la ciudad se han perdido entre 500 y 600 puestos de trabajos. En una ciudad chica como Esperanza, se siente mucho. Hay carpinterías que han cerrado, tienen que pagar indemnización y algunas incluso están haciéndolo hasta con muebles. En general, es una situación muy comprometida.

—En este marco, ¿hay algún sector que se vio más perjudicado?

—Al no andar bien el campo ni la industria, lo que más se reciente es el comercio, por efecto dominó. Nuestra industria, como otras en Esperanza, no depende del campo, sino de las zonas petroleras y también estamos sufriendo las consecuencias. Porque las empresas petroleras no hacen inversiones, están completamente paradas. Y no vemos que a corto plazo eso se revierta. Uno empieza a sacar horas extras y premios, no hemos despedido a nadie ni mucho menos, pero al empleado el sueldo se le empieza a resentir y el efecto va al comercio.

—¿Cómo debe actuar una institución como el Cicae ante una situación de estas características?

—La experiencia que tengo como dirigente es que debemos trabajar mancomunadamente todas las instituciones. No hay otra alternativa, hay que juntarse para apaciguar un poco la crisis. En comparación con la crisis de 2001 y 2002, aquélla fue solamente argentina; ésta va mucho allá y los mercados a los que podemos exportar están varados. La única solución es juntarnos, tirar ideas, ver de qué forma podemos sobrevivir a esto. No hay muchas recetas para esta clase de crisis.

Un proyecto para la ciudad

Para Simonutti, empresario de trayectoria en su ciudad, un posible camino es la sintonía con todas las fuerzas vivas locales, para abordar las problemáticas de manera conjunta.

—Entonces, la estrategia, ¿sería convocar a los distintos sectores para que colaboren?

—Tenemos que aglutinar a las otras instituciones y buscar una solución. Podemos, cada uno con su experiencia, aconsejar o ver de qué forma se pueden ir manejando principalmente las empresas chicas, a las que les toca por primera vez una situación como ésta. Y tratar de orientarlos para que sufran lo menos posible.

—El perfil de Esperanza, ¿va a permitir esta idea de trabajar en conjunto?

—Las veces que se convocó a los comerciantes y a las instituciones se ha logrado una respuesta muy favorable. Tenemos que empezar por casa, intentar trabajar en conjunto en nuestra ciudad, y quienes tenemos la posibilidad de tener contactos a nivel provincial y nacional, tratar de traer posibles ayudas.

—Con el sector público ¿también hay un trabajo coordinado?

—Creo que no va a haber ninguna clase de inconveniente; al contrario, éste es un gobierno abierto, que también tiene sus dificultades. Una de las ideas que tenemos en el Cicae, aparte de la comisión directiva y sus respectivas cámaras, es hacer un Consejo Consultivo con diferentes personalidades de la ciudad, involucrando a la Facultad, a la Sociedad Rural, a industriales y comerciantes. Hacer un proyecto a mediano y largo plazo de lo que precisa la ciudad y presentarlo al Ejecutivo y al Concejo.

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