Todas las fiebres sin causa son sospechosas de dengue

En lo que va del año ya estudiaron más de 100 casos dudosos, pero ninguno de estos ha sido confirmado.
"Históricamente y desde que hay registros sobre el dengue, hasta ahora nunca hubo muertos por esta causa ni tampoco paciente alguno que haya padecido la forma hemorrágica".

Así de contundente fue la evaluación de Alberto Gentile, co-coordinador de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, sobre la situación actual de esta enfermedad en la provincia.

De tal manera, descartó la eventualidad de que se hayan producido hasta este momento casos del tipo hemorrágico. "Sospechas hay siempre, muchas, y ocurre lo mismo todos los años. Una cosa es la duda y otra lo que dice el laboratorio", aclaró.

Pacientes febriles

Dado que en la provincia circula desde hace mucho el mosquito transmisor -el Aedes aegypti- y a partir de las epidemias que hubo en 2003 y 2004, el área de Salud Pública de Salta instrumentó una modalidad distinta de vigilancia epidemiológica, que algunos califican de muy estricta y otros de exagerada.

Se trata de una alerta cuyos mecanismos se ponen en marcha entre el 1 de noviembre y el 31 de mayo de cada año. Es la temporada de mayor riesgo, porque es cuando más circula y se reproduce el insecto, por el calor y las lluvias.

En dicho lapso, se considera sospechoso de dengue a todo paciente que sufra fiebre sin causa aparente luego de un examen médico. Hasta que estén listos los resultados de laboratorio que confirmen o desestimen la presencia de la enfermedad, se lo atiende como si fuera dengue y se actúa en consecuencia, ampliando los controles preventivos a sus contactos y domicilios. Esta alerta se complementa con el informe que envían diariamente las 53 áreas operativas sanitarias de la provincia.

Análisis de laboratorios

En lo que va del año, se estudió a más de un centenar de personas, pero no se ha confirmado caso alguno.

Gentile reiteró que cuando el paciente padece fiebre, dolor de cabeza y de cuerpo, "se le toma una primera muestra y se lo asiste sin esperar los resultados de laboratorio. Se lo cita para el día cuarto, quinto y sexto, y a los 20 días se toma una segunda muestra".

Los controles que se realizan entre el 4� y 6� días "son los considerados de riesgo para la aparición de formas graves o hemorrágica. Se presentan con dolor de estómago intenso; puede haber sangrado en encías, nariz u otras partes del cuerpo; petequias o manchitas rojas en la piel; pasar de tener fiebre a hipotermia o baja temperatura". Todos estos pueden ser síntomas premonitorios del denominado "shock de dengue" que en algunos casos llega a resultar fatal.

Los sospechosos

"Así resulte poco específico inicialmente y opinen que sobreactuamos en dengue, el sistema nuestro es muy sensible y la búsqueda es activa", aclaró Alberto Gentile.

En esta enfermedad la alerta apunta a detectar precozmente las formas hemorrágicas, de previsible aparición en la provincia. Los registros dicen que varios cientos de salteños ya tuvieron dengue de primera vez, estimándose que serían muchos más los que como no consultaron, ni se enteraron haberla padecido. Todo este conjunto es de riesgo hemorrágico si vuelven a infectarse.

Desde el 1 de noviembre pasado, todos los sospechosos han quedado descartados en la segunda instancia de laboratorio.

Situación provincial

Para este fin de semana se espera que lleguen más resultados "de segunda fase". Hay 4 de Salta Capital: dos extranjeros de zonas endémicas en México y en Bolivia. Los otros dos son salteños, familiares entre sí, que pasaron en Yacuiba las fiestas de fin de año. De Tartagal y Salvador Mazza la gran mayoría de los "sospechosos febriles" tiene el antecedente de haber estado en Bolivia.

Búsqueda activa de contactos

Llegar al diagnóstico de dengue es bastante complejo. Por un lado, inicialmente muchas muestras dan falsos positivos, debido en especial a que esepaciente fue vacunado contra la fiebre amarilla, que también transmite el mosquito Aedes aegipti: por reacciones cruzadas, aparecen esos anticuerpos en el estudio de sangre. Por eso es frecuente que en la segunda muestra -que se toma a los 20 días- dé negativo.

Como epidemiológicamente 20 días es mucho tiempo, se actúa de inmediato ante la sospecha, sin esperar el informe del laboratorio.

Por ello a partir de la duda se desencadenan todas las acciones de prevención y control. Junto a la asistencia al paciente se hace una búsqueda activa sobre dónde pudo contagiarse, en qué lugares anduvo durante la supuesta incubación y qué otras personas pudieran estar involucradas.

De tal manera, se va al domicilio del enfermo a verificar si hay mosquitos; si los hay, es probable que lo hayan picado, se haya infectado y al picar a otras personas hayan transmitido la enfermedad. Por ello, en la búsqueda se van tratando esos lugares, haciendo bloqueos con insecticidas, observando si aparecen nuevos sospechosos, etc.

Este sistema, llamado "Vigilancia epidemiológica de los febriles", ha demostrado ser exitoso.

Se puso en marcha en 2004, tras la epidemia que dejó 192 enfermos confirmados, luego de que el año anterior se constataran 102 casos. Los mecanismos han resultado efectivos para frenar y controlar, puesto que al año siguiente hubo apenas 7 enfermos, luego 13, después 27 y el año pasado fueron 15.

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