Toda una vida dedicada a la producción de sandías

Toda una vida dedicada a la producción de sandías
La tradición familiar marcó el rumbo de esta actividad productiva. Desde que Delio era muy chico acompañaba a su padre al campo y aprendió los secretos de cómo trabajar la tierra y cuidar de este cultivo. Pasó el tiempo y pudo sostener este trabajo en la zona de la costa.
En la actualidad, la gente prefiere la sandía Jubille -alargada con rayas- y Crison -redonda con rayas-. Por lo general, estas variedades son las que se producen en la costa santafesina. Foto:Gentileza Familia Macedo

En la actualidad, la gente prefiere la sandía Jubille -alargada con rayas- y Crison -redonda con rayas-. Por lo general, estas variedades son las que se producen en la costa santafesina. Foto:Gentileza Familia Macedo

A pocos kilómetros de la capital provincial, Delio Macedo (El rey de la sandía) dedica largas horas del día a la producción de sandías. Tiene un campo en Arroyo Leyes, en el kilómetro 12,5; y otro, en Campo del Medio que están dedicados a esta actividad. En la actualidad, 25 hectáreas se encuentran destinadas a esta producción.

Macedo tiene 72 años; pero, desde los 13, está vinculado a este trabajo. Es que "cuando tenía 13 años acompañaba a mi padre al campo" y, de a poco, fue conociendo los secretos de esta actividad productiva.

Con un tono nostálgico, Delio recordó cómo cambiaron las cosas -en la forma de trabajo- desde aquel tiempo hasta ahora; y se animó a contar -con pocas palabras- los pormenores de esta producción que surgió en el seno familiar y que se mantiene en el tiempo a pesar de las marchas y contramarchas que debieron enfrentar.

En el terreno que tiene en Arroyo Leyes también ha incorporado plantaciones de melones y de zapallo brasileño; sin embargo, la producción de sandía es la que manda entre las otras actividades.

Al comparar cómo se trabajaba hace un tiempo atrás con la metodología que se implementa en la actualidad, Macedo reconoció que algunas cosas se han modificado y se extraña mucho lo que se ha perdido. Por ejemplo, "hace un tiempo, las tierras tenían ciertas bondades que ahora ya no las tienen. Hoy nos encontramos con terrenos que están ocupados con bastante yuyo y para mejorarlos debemos colocarle químicos".

Según relató Delio, "en la zona son pocos los productores de sandías que han quedado", pero, "nos mantenemos en esta actividad porque es lo que sabemos hacer y queremos sostenerla porque viene de una tradición familiar".

En la actualidad, Macedo realiza esta producción con la ayuda de uno de sus hijos. Sin embargo, cuando empieza la cosecha necesita emplear a, aproximadamente, seis personas para que lo ayuden a terminar con la recolección de frutas para después comercializarla en la costa santafesina y en el mercado de frutas de Santa Fe.

Puntos clave

La llegada de la primavera -entre septiembre y octubre- es el momento propicio para empezar a sembrar y lograr que antes de fin de año se dé comienzo a la cosecha. "Cuando la producción viene bien se pueden sacar hasta 3.000 sandías por hectárea", resaltó Macedo.

A pesar de que antes se sembraba la variedad Charleston -se caracteriza por ser lisa y blanca-, ahora, es la que menos se cultiva en los campos de la zona porque tiene poca salida. El paladar de la gente prefiere la sandía Jubille -alargada con rayas- y la Crison -redonda con rayas-. Esta última es la que más rinde por hectárea.

Por eso, Delio ha decidido dedicar una mayor porción de la tierra a la siembra de sandía Crison; y una parte mínima a la sandía Jubille.

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