Toda la crisis política que estalló en el Concejo cuando José dio marcha atrás con las cámaras

"¿Pero no se dan cuenta de lo que va a pensar la gente de este Gobierno ahora?". Julio Alem le recriminó muy duro al oficialismo el retiro del proyecto. Fue ante testigos. Y le pidió a la concejal que piensen mejor lo que hacen porque "el año que viene José no va a poder gobernar"
Al menos hasta la publicación de esta nota, sólo un puñado de dirigentes conocen cómo fue el incendio que se desató en el bloque del oficialismo minutos después de que terminara la reunión de Legislación donde la presidente de la bancada del eseverrismo, María Irene Blanco, anunció de buenas a primeras que "el proyecto (de colocación de cámaras de seguridad) se retira".

A partir de ese momento, ninguno de los miembros del oficialismo tomó cabal conciencia de lo que estaban generando. Tal vez sí de lo que hacían, pero no de los que estaban movilizando: la reacción del presidente del Concejo Julio Alem, lo que le dijo a María Irene Blanco y los pronósticos que le mostró acerca de la situación política que se le avecina al eseverrismo indican que, de cumplirse esos anuncios, José Eseverri empezó a caminar por la cornisa de la gobernabilidad local.

La reunión de Legislación culminó abruptamente a las 11:00 de la mañana. En medio del fragor de la discusión, María Irene Blanco se levantó al recibir un llamado: era el jefe de Gabinete, Héctor Vitale, quien le bajaba la orden directa de retirar el proyecto ante la falta de consenso unánime y dar por cerrado el tema de las cámaras. Un dato: nunca antes un oficialismo en Olavarría había hecho algo por estilo, y menos teniendo una abrumadora mayoría para aprobar un expediente originado en el mismísimo despacho del Intendente.

Blanco terminó la comunicación con Vitale, cortó y entró de nuevo a la oficina del bloque del oficialismo: "bueno, listo, se terminó la discusión –dijo-. El proyecto se retira".

Al principio varios no entendieron cabalmente lo que estaba diciendo. Blanco lo repitió. Otros se la quedaron mirando. Después de unas charlas más, todos se empezaron a ir, y varios en un serio estado de confusión. En el bloque del oficialismo quedaron Blanco, Liliana Schwindt y Eva Cura.

A los pocos minutos llegó Alem. Entró al bloque y le preguntó a Blanco "¿Pero qué hicieron, María Irene…?". Schwindt le respondió: "¿Viste? Lo mismo le estoy preguntando yo: qué m… hicieron que levantaron todo".

Blanco intentó una explicación. Cura también argumentó algunas cosas, pero no alcanzó para frenarlo. Alem, que históricamente guardó las formas y nunca antes habló delante de terceros, se despachó en un sermón que quedará marcado como la última recomendación que le hace al bloque de José Eseverri antes de tomar distancia definitiva del grupo oficialista.

Punto por punto le dijo, casi sin parar, las siguientes frases a la presidente del bloque de José Eseverri:

"María Irene, por favor, tratá de pensar lo que acaban de hacer, pero con tu cabeza. No con la cabeza de (el asesor y encuestador del oficialismo, Luis) Mosquera, ni con la de (el jefe de Gabinete, Héctor) Vitale. Tratá de pensar con la tuya. ¿Vos no te das cuenta de lo que la gente piensa de José? ¿Y no te das cuenta de que con esto que acaban de hacer van a pensar peor todavía de él? Tratá de pensar, por favor…".

"¿No ven que la gente se ríe de las reuniones de seguridad que hacen con la Multisectorial y con 50 personas en el despacho? La gente no respeta eso, está harta de los robos, quiere soluciones, que hagamos algo concreto. Esto era algo concreto para hacer. Y ustedes lo levantan porque tres tipos (concejales) no querían. Tres tipos que no le importan a nadie".

"Parece mentira, María Irene. Vos no me creés cuando yo te digo, como te dije mil veces, que no quiero que a José (Eseverri) le vaya mal. Y voy a hacer lo posible para que no le vaya mal. No se dan cuenta de que Gustavo Alvarez sí quiere que a José le vaya mal, que (Héctor) "Chacho" Cavalieri también quiere que a José le vaya mal. Y terminan haciéndoles caso a ellos".

"¿Pero de qué falta de consenso hablan? ¿Qué consenso querían? ¿No les basta con el consenso mío y de Liliana (Schwindt)?".

"¿Qué van a hacer el año que viene, me lo podés explicar? Ustedes (los concejales del oficialismo) el año que viene van a ser cinco o seis. ¿Con qué votos piensan gobernar? Porque a mí no me cuenten para todas las cosas. Algunas cosas las voy a votar con ustedes, pero otras no".

"Si siguen así, el año que viene José le va a tener que servir el té a (el concejal electo, Ernesto) "Gato" Cladera, y vos vas a tener que venir a servirle el té a Gustavo Alvarez".

"Y te voy a decir algo más sobre la pavada que acaba de hacer. Voy a ir a la caja del expediente y voy a ver si realmente lo remitieron al Ejecutivo. Si no lo hicieron, lo voy a llevar a la sesión para tratarlo. Y que José o Vitale me llamen para decirme algo".

Después de ese durísimo planteo, Alem le pidió al secretario del Concejo, Carlos Ligore, que revisara la caja donde se guardan los expedientes de Legislación y verificara si el despacho indicaba que debía ser devuelto al Intendente.

Como los concejales habían rubricado ese pedido, abandonó la idea de llevarlo a sesión, porque reglamentariamente era ya imposible.

De todos modos, marcó los 8 dígitos del celular de José Eseverri y lo llamó, también delante de testigos.

El Intendente no contestó.

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