Toda una cosecha de candidatos

Mientras los referentes de la Mesa de Enlace declinaron postularse, segundas y terceras líneas de dirigentes buscan copar las listas opositoras, en especial de Unión-PRO, para acceder a la Legislatura y los concejos deliberantes.
Es parte de un trabajo milimétrico, distrito por distrito. Anoche, el sector del agro que tracciona detrás de Francisco de Narváez aseguraba contar con 150 empresarios del campo dispuestos a poner las espaldas como candidatos para las elecciones, después del rechazo a postularse anunciado por los principales referentes de la Mesa de Enlace. Son nombres sólo de cinco secciones electorales del interior bonaerense, donde el agro concentra gran parte de su juego. Los dirigentes de las segundas líneas, aquellos que ganaron cámaras durante el conflicto, intentarán ir en los primeros puestos de las peleadas listas bonaerenses. Y los otros nutrirán los puestos de batalla locales, en los concejos deliberantes de cada pueblo donde buscan iniciar un proceso de construcción a largo plazo.

El reclutamiento de la tropa del campo está en manos de Carbap, la filial bonaerense de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), cercana a Eduardo Duhalde. Uno de sus socios principales, el dirigente y empresario Jorge Srodek, segundo de Carbap, es el encargado de articular el armado, un capital político que puso en manos de De Narváez.

"En el caso del espacio que lidera De Narváez –explicó Srodek a Página/12–, el compromiso con el sector del agro existe desde 2007, cuando ya tenía gente del campo en sus filas, entre ellos yo. Ahora en los pueblos les ofrece a los dirigentes sumarse a las listas para que por lo menos uno de cada tres concejales sea referente del agro. La idea es que en la Legislatura provincial uno de cada cuatro sea del agro, de mínima. Con ese acuerdo, abrió las puertas del sector."

Srodek es uno de los precandidatos. Como sucede con buena parte del bloque del agro, tampoco sabe cuál será el lugar que va a ocupar. El dice que está más allá de los lugares, que es capaz de aceptar una candidatura en la Legislatura provincial porque eso le permitiría "llegar dos años antes que De Narváez a la provincia". Fuera de su entorno, la mirada no es tan benévola. El sector de De Narváez y la Coalición Cívica buscan caras conocidas para sumar a la campaña, algo a lo que Srodek a pesar del esfuerzo aún no llega.

El trabajo está concentrado en las secciones 2ª, 4ª, 5ª, 6ª y 7ª. En ellas surgirá al menos un candidato por zona para ocupar una banca legislativa. Según Carbap, pese a las pujas políticas, hay un acuerdo para que el campo ocupe del primero al tercer lugar en la listas. Pero eso aún deben pelearlo.

La 2ª sección elige once diputados provinciales. Ismael Pasaglia, ex ministro de Salud y amigo de Felipe Solá, diputado en ejercicio y conocido en la zona como productor de soja, puede ser la cabeza de la lista. Pero Carbap no lo reconoce como hombre propio, por eso intentará ubicar detrás o delante a su candidato: Juan Pablo Manfredini, autoconvocado, empresario de Colón que en diciembre pasado le organizó un acto a De Narváez en la SR del pueblo con los dirigentes rurales de los catorce distritos de la región. En 2001, Manfredini fue candidato a concejal del PJ cuando Eduardo Duhalde era el hombre todopoderoso de Buenos Aires. Ahora es la cara visible del local partidario que abrió De Narváez en Colón. En su carrera hacia la Cámara de Diputados puede toparse con Jorge Solmi, abogado, técnico y director de la Federación Agraria de Pergamino, y uno de los hombres que suena dentro de FAA como candidato en la sección. Más cerca de Solá que de De Narváez, Solmi aún no dijo que va a presentarse. Pero, si lo hace, en Carbap dicen que la pulseada Manfredini-Solmi se saldará a la moderna: con el rating de encuestas.

En la 4ª sección se eligen siete senadores provinciales. Pero es una de las dos únicas secciones en las que el campo quiere ocupar el primer puesto. Carbap tiene ahí a Ignacio Azcueta, vicepresidente tercero de la entidad, presidente de la SR de Pergamino y maestro de escuela rural, un atributo que en estos días de trajinada campaña se encargan de resaltar.

La 5ª sección elige cinco senadores provinciales. El candidato del campo es Claudio Ersinger, presidente de la Unión de Productores de Leche de la Cuenca de Mar y Sierras y coordinador de la Mesa Nacional de Lechería, otro de los autonvocados que terminó siendo candidato de De Narváez. Federico Pinedo lo visitó en Tandil para inaugurar el local del partido. En medio de los calurosos saludos y encantado con la participación de "Claudio" en la aventura política, el diputado del macrismo les dijo: "Queremos que los representantes de los productores que se involucren en la vida pública lo hagan desde posiciones de responsabilidad, desde candidaturas. Espero que sean provinciales o nacionales, porque la pelea hay que darla en todos los aspectos".

En la 6ª sección se eligen once diputados. La intención de Carbap es instalar ahí a dos hombres. Uno es Enrique Fortunato, prosecretario de la Asociación de Ganaderos y Agricultores de Bahía Blanca y a Marcos Rebolini, de Coronel Suárez.

La 7ª sección es otro de los diamantes del campo. Se eligen tres senadores provinciales, pero también en este distrito el bloque rural quiere encabezar. Tienen a otro de sus caballitos de batalla, el empresario José Bustingorri, presidente de la SR de Saladillo y vocero de los cortes más fuertes del interior. Bustingorri es un ex candidato a intendente de Macri y ahora se reedita. Como ya está en campaña, hoy estará en Olavarría.

Detrás de estos nombres está el ejército, la tropa de soldados menos conocidos aún, pero con quienes el "campo" espera dinamitar la estructura de los concejos deliberantes de los pueblos.

Con este esquema de base, Carbap llega a contar 150 hombres dispuestos a candidatearse. Todos tienen una tarea para hacer: abrir un local, juntar gente, salir en los medios y buscar fiscales.

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