El titular de la Oncca inauguró la agencia en Tandil y defendió el control del Estado

Ricardo Echegaray arribó a la ciudad para abrir la primera oficina de la Oncca del país que operará on line con Buenos Aires. Aseguró que la presencia del organismo permite “la construcción de un país distinto”, en el que se entienden los controles. Atribuyó el conflicto del Gobierno y los productores a una “discusión de neto corte político”.
El Presidente de la Oficina Nacional de Control y Calidad Alimentaria (Oncca), Ricardo Echegaray, inauguró ayer una nueva sede del organismo en esta ciudad.

Fue la segunda visita del funcionario a Tandil para inaugurar una oficina del Estado nacional, ya que en enero de 2007 cortó las cintas de la Oficina del Resguardo Aduanero.

“Creo que el Estado está cumpliendo una de las asignaturas que tenía pendiente”, dijo y destacó que la Agencia Tandil es la primera del país “ciento por ciento operativa”, porque funcionará con los sistemas informáticos conectados con Buenos Aires.

También enfatizó la comodidad de las instalaciones, la capacitación del personal para prestar los servicios de compensaciones que gestionarán los productores, molinos y feed lots.

La agencia asesorará en materia de comercio exterior, extendiendo las autorizaciones a través de un sistema informático. Realizará las declaraciones juradas y habilitaciones de frigoríficos, entre otros trámites, para Tandil y una amplia zona de influencia que abarcará desde Olavarría, Las Flores, Villa Gesell, General Pueyrredón, San Cayetano y Juárez.

“Un objetivo fundamental del Gobierno nacional es estar con los organismos de control y que al mismo tiempo prestan algún nivel de servicio cerca de los distintos eslabones de la cadena agrícola ganadera, en particular, del primer eslabón de producción; el segundo eslabón de industrialización; el eslabón propio del nivel de comercialización y el de exportación”, afirmó Echegaray.

Sobre la presencia del organismo en estas pampas, indicó que promueve “la construcción de un país distinto, un país en donde se entienda el rol del control, donde tenemos que seguir con aquellos productores que han transparentado su producción y hay que también convencer a los que no ha transparentado su producción de que lo hagan en beneficio de todos los argentinos”.

Agregó que “llegar con oficinas del Estado nacional al corazón propio de la producción, de la manufactura, sobre todo, de molinos y silos, es importante no sólo para los que están en el sector sino para todo el resto de los ciudadanos que pueden empezar a comprender que el Estado tiene una vocación firme de llevar adelante un proceso de transparencia en toda su cadena productiva”.

La crisis y el conflicto

Acerca de las voces que se alzaron por la lentitud en la liquidación de las compensaciones, indicó que este año se trabajó “fuertemente” en la informatización del proceso y se resumió en la presentación de una declaración jurada, para luego realizar el cruzamiento de datos.

“Cuando en abril me tocó asumir esta organización, entregamos unos 150 millones de pesos en compensaciones; hoy estamos en cerca de 500 millones de pesos por mes en compensaciones. Indudablemente, no es una cuestión de sumar por sumar, es sumar con calidad. Hay que incorporar que el productor, el operador, entienda el concepto de estar en regla”, sostuvo.

En cuanto a la crisis del sector, recomendó a los productores “trabajar con la economía real. Hubo un período en que se vivió de la economía de la especulación, donde los precios se elevaron a nivel internacional y ahora estamos frente a un desplome de precios internacionales y a nivel local. Aquellos que en su momento decidieron cortar rutas u optaron por cerrar la comercialización de granos se perdieron la oportunidad de vender a precios que estaban un poco inflados por la especulación”.

Pese a esta situación, confió en que “los precios van a encontrar su rumbo, su norte, y que lo importante es apostar a la producción”, ya que se trata de una crisis financiera internacional, pero la gente “no va a dejar de comer”.

-El mundo no deja de comer y el campo no deja de producir, pero esa producción ¿se vuelca al mercado o se acopia?

-En la situación de conflicto, en donde ha habido alguna dirigencia que equivocaba el camino e inclusive, ha llevado a tomar posiciones equivocadas como guardar los granos en los silos bolsa y no comercializar cuando era el momento, hoy tienen que andar esos dirigentes justificando a la situación a la que llevaron a sus propios productores porque ahora los precios están en baja.

A veces buscan justificar cuestionando algunos aspectos propios de la política del Gobierno, pero vemos que es una discusión de neto corte político, no es un reclamo sectorial. Sí entendemos que ha habido desplome de precios, que tenemos que trabajar con fuerza en el equilibrio de la cadena de valor.*

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