El titular de Enargas justificó el tarifazo

Antonio Pronsato, uno de los mentores del cuestionado cargo tarifario, salió a defender su criatura. El enojo de los usuarios "es una cuestión emocional".
Antonio Pronsato, titular del ente regulador del gas (Enargas) y uno de los mentores del cuestionado cargo tarifario, salió a defender su criatura.

–¿De cuánto es la suba real en las boletas de gas con el cargo tarifario?

–Depende de la categoría. Afecta a los R33 y los R34. Pero en el peor de los casos no supera el 150 por ciento. No son esos porcentajes extraños que se dicen por ahí.

–Si la suba es tan significativa, ¿por qué se hizo por decreto?

–Desconozco. Soy la herramienta que llevó adelante la baja de subsidios. Esto transparenta el costo del gas. Previendo el impacto en los clientes, el Estado les avisó a las distribuidoras ya en febrero de este año la implantación de excepciones para los usuarios de menores recursos. Estamos auditando que realmente lo hagan. A Metrogas ya se la sancionó por no hacerlo correctamente.

–¿No creen que se equivocaron con el razonamiento de que a mayor consumo más poder adquisitivo del usuario?

–Es un buen detector, no infalible, pero bueno. El gas es diferente de la electricidad, que si tirás un cable te podés conectar. En el caso del gas, hace falta una cañería específica, hacer la conexión con un gasista matriculado, hace falta más capacidad instalada. Por eso, más consumo implica más recursos. Esto no quita que haya excepciones. Si hay un comedor escolar sin fin de lucro que está pagando mucho más de tarifa, ése es un caso de excepción. Si por un tema de salud un usuario tiene que estar con la calefacción prendida todo el día, también es una excepción.

–¿Alcanzan los $ 1.100 millones que recaudarán con el cargo para cubrir las importaciones de gas?

–Con los cálculos que tenemos, aun con las excepciones que dimos a otras dos categorías de residenciales, deberían cerrar las cuentas. Está todo en un fideicomiso, auditable y accesible.

–¿Cómo se calma el enojo de la gente con el aumento?

–El enojo es una cuestión emocional. Por ejemplo, tengo una factura de un barrio cerrado con 740 metros cúbicos de consumo en el bimestre pasado con una factura que con cargo llega a los $ 598. Es menos de lo que se paga de expensas en esos barrios. En una casa de este tipo, con gas de garrafa hubiera gastado $ 1.000. Deberíamos hacer una composición de lugar. Esta medida transparenta el real precio del gas. Y lo pagamos los que más consumimos. Es lo que cuesta mantener el sistema. No hay energía más cara que la que no se tiene. Esto es lo que sale el gas. Hay que pensarlo así: hasta el año pasado uno estaba subsidiado, mucha gente me pagaba una parte de la factura de gas. Y si tengo los recursos, ahora debo pagarlo. El aumento es una verdad relegada y no es una inequidad.

–Con el aumento en el gas en boca de pozo se instrumentó un esquema de precio unificado de la garrafa de 10 kilos a 16 pesos, que beneficia a los sectores más postergados. ¿Realmente se consiguen a ese precio?

–Doy fe de toda la cadena de ese sector: productores, fraccionadores y distribuidores. También sé que hay ciertos comercios que empiezan a venderla a más de 16 pesos. No soy el organismo que controla ese segmento. Pueden ayudar en esto las asociaciones de consumidores con el mismo ímpetu con el que dicen que hay tarifazo de gas.

–¿Qué van a hacer con los amparos contra el cargo?

–Los estamos apelando y llevándole información a los jueces para que entiendan la situación.

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