El titular de Desarrollo Local y lo que deja el balance 2008

Qué balance arrojan los primeros meses de la Agencia de Desarrollo Local, un espacio "abierto" y de "consensos" a la hora de fijar políticas productivas sustentables y sin conflictos. Una apuesta fuerte: agroalimentos y residuos. El Ing. Pené hace un repaso, mira hacia delante y acepta hablar de los conflictos que pusieron en jaque su actuación en la función pública. Además, opina sobre la crisis del campo.
Admite el cambio de perfil en la gestión y sostiene que la apuesta fuerte pasa por la aspirar a la sustentabilidad de los modelos productivos. También habla de bajar el nivel de conflictividad frente a diferentes sectores de la comunidad y ejemplifica con Sierras Bayas. El ingeniero Sebastián Pené tiene a su cargo el manejo de las políticas productivas del Municipio y explica cómo funciona la Agencia de Desarrollo Local, porqué irán detrás de la industria agroalimentaria, cuál han sido los puntos más débiles de 2008 y que vino tras la era de Eseverri Helios. También habla de la crisis del campo y de los conflictos que pusieron en jaque su permanencia en la función pública (ver aparte).

-¿Qué políticas buscan potenciar de cara al desarrollo productivo de Olavarría?

Desde la Agencia de Desarrollo Local (Adelo) se propone el desarrollo a mediano y largo plazo pero a partir el consenso, donde se empiecen a involucrar distintos actores vinculados al desarrollo local. La idea es que haya una mayor apertura y que más gente se acerque y estén las instituciones representativas del sector.

-¿Cuánto impactó el conflicto del campo y la crisis internacional en la gestión de la Agencia?

-Es difícil medirlo porque no tenemos un ejercicio anterior, de bonanza económica pero es claro que hay muy buena predisposición de los sectores al diálogo y está demostrado con Sierras Bayas, donde se le planteó a los canteristas una ordenanza de cuidado del patrimonio antropológico y arqueológico, y ambiental, algo que antes era impensado.

-Es que ahora es posible porque cambió el perfil de la gestión municipal...

-Hay un cambio en la gestión vinculado a la sustentabilidad de los modelos productivos, y en esto de bajar el nivel de conflictividad, de ser una comunidad industrial pero radicar las industrias donde corresponde y el año que viene aspiramos al ordenamiento de uso de suelos y zonificación de Olavarría para seguir creciendo pero ordenadamente, evitando los conflictos por ruidos, polvos y condiciones medioambientales. Cada cosa en su lugar.

-Pero el nivel de conflictividad se baja cuando aparecen soluciones concretas.

-Por supuesto, pero parte de las soluciones se orientan a decir que la zona industrial está radicada acá y en tal radio no puede haber asentamientos urbanos. Ir zonificando y eso hicimos en Sierras Bayas este año.

-¿Por qué la apuesta pasará por los agroalimentos?

-De acuerdo con la extensión de la superficie agropecuaria, la diversificación productiva y el entorno regional de unos 400 kilómetros, Olavarría tiene una oportunidad de desarrollo altamente industrial y acá hay mucha cultura industrial y gente que conoce los procesos industriales y puede iniciar actividades agroindustriales en pequeña escala y capacitarse. Eso mas los conocimientos pueden ser una ventaja comparativa para que las industrias se vengan a radicar acá.

-Y que vaya más allá que el Parque de Granos, que no supera el puñado de emprendimientos.

-El Parque de Granos es parte de una visión de ordenamiento territorial porque en realidad las cerealeras en el casco urbano generan un conflicto. Las granzas, el polvillo...

-¿Se está pensando en eso?

-La idea es no habilitar más cerealeras en el caso urbano.

-¿Y qué pasa con las que sí están funcionando?

-A medida que se vayan poniendo obsoletas como la de ACA, se van trasladando al Parque de Granos. Y la idea es que sea un Parque de Granos regional y que la mercadería de la zona pase por Olavarría favoreciendo fletes. Y se distribuya a puertos cercanos. Estamos en equidistancia de puertos de Bahía Blanca y Quequén. Y en el polo agroalimentario, si a la mercadería que llega se le agrega valor transformándola en carne o barritas de cereal, lo que sea, ver si la potencialidad está para que salga con agregado de valor y eso lo capitalice Olavarría.

Otra gimnasia

-En cuanto a los residuos: ¿Se avanzó con los privados por el tratamiento de patogénicos en la zona del relleno?

-Es un tema para abordar con los privados porque la reducción de costos, en traslado es notable. Lo que nos importa es tener las cosas en condiciones y en el lugar indicado. Hacer un polo ambiental ahí igual que con los orgánicos o industriales.

-¿Se empezaría a trabajar en la separación de urbanos?

-No. Tenemos un proyecto para acompañar en Sierras Bayas. Le pedimos que nos presenten el proyecto terminado para ver cómo articular y con algunas empresas interesadas.

-¿Para amplificarlo?

-Sí, la idea es ver si lo podemos replicar en algún barrio de Olavarría. No hay bibliografía de éxito en la separación de residuos domiciliarios pero respecto del polo ambiental debemos trabajar para recibir diferentes tipos de residuos. Urbanos, industriales, las pilas.

-¿Qué tipo de residuos industriales?

-Aceites, trapos sucios, un montón de cosas que hay que deponerlas en algún lugar. Si hoy las empresas los quieren depositar que éste sea el lugar. Si somos una ciudad industrial hay que prever eso también.

-¿Los puntos más débiles de la gestión?

-A pesar de los proyectos, nos costó mucho conseguir financiamiento en tiempo y forma. Por el escenario económico y por falta de gimnasia para salir a buscar fondos en otros ministerios. Ahora está más aceitado y siempre los primeros años hacen que uno no sea todo lo eficiente en el uso del tiempo que pretende. La idea es el año que viene empezar a medir índices de eficiencia internos.

-¿Esto era más difícil en la era Helios?

-No sé si mas difícil en la era Helios. Yo con Eseverri siempre me sentí muy cómodo, y escuchado. Siempre trabajé de la misma manera, hice participar mucho a la gente en las ideas, proyectos y en la discusión de la visión sobre el desarrollo local. En la Adelo se plasma esa manera de trabajar y es un ámbito de consenso; y eso está muy bueno. Para el polo agroalimentario vamos a contratar consultores de afuera y la idea es que se formen acá, eso es estimulante y es parte del desarrollo formar gente.

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