Tiró un colchón con un millón de dólares adentro

Quiso agasajarla. Lo que no sabía es que la madre guardaba allí los ahorros de toda su vida. Ocurrió en Israel y ahora lo buscan por los basurales.
Ocurrió en la ciudad de Tel Aviv, en Israel: una mujer le quiso dar una linda sorpresa a su mamá y, junto a su hijo, decidió comprarle un colchón nuevo. El problema fue que cuando tiró el viejo a la basura no sabía que contenía los ahorros de toda la vida de su madre: un millón de dólares en efectivo.

La anciana se enteró de que sus ahorros se habían evaporado y corrió hasta el basurero municipal de Khyria, cerca de Tel Aviv, para ver si rescataba algo de su enorme fortuna. Sin embargo, ya era demasiado tarde. El viejo colchón y su millón de dólares se esfumaron con las 2.500 toneladas de basura que todos los días acumulan los operarios en toda la región de Tel Aviv y que se despacha en el basurero municipal de Ganei Hadas, cerca de Beer Sheba, en el desierto de Neguev, y de Efaa, cerca del mar Muerto.

METRO A METRO. La información fue difundida por el diario israelí Yediot Aharonot, que describió también cómo los operarios del basurero municipal revisaron cada metro cuadrado del predio para ver si aún podían divisar el preciado colchón de la mujer. Hasta anoche no habían encontrado ni un centavo.

Las autoridades decidieron reforzar la seguridad del lugar por temor a los "cazatesoros" que podrían ir a la búsqueda de la fortuna de la mujer. Su hija, de la que sólo trascendió su nombre, Annat, describió también a la Radio del Ejército israelí que el domingo se levantó con la idea de darle una sorpresa a su mamá y de comprarle un nuevo colchón y tuvo que pedirle a su hijo que llevara el viejo hasta el basurero porque ella quedó exhausta tras haberlo bajado del departamento a la calle.

HORROR. Al día siguiente, cuando su madre se dio cuenta de lo que había ocurrido, le contó que usaba el antiguo colchón para esconder los ahorros de toda su vida y que actualmente sumaban cerca del millón de dólares. Cuando salió a la calle a buscar el colchón, ya era demasiado tarde, porque había pasado el camión de la basura. Por eso, Annat avisó a las dos principales empresas de residuos de la ciudad para que encuentren su tesoro: una antigua cama y su colchón, pero hasta el momento no tuvieron suerte. El gerente, Isaac Burba, insistió en que tanto él como sus hombres están trabajando sin descanso para ayudar a Annat a encontrar el colchón entre las toneladas de basura.

"La mujer está totalmente desesperada", sostuvo el empleado, que dijo que la búsqueda es muy dificultosa porque por allí pasan unas 2.500 toneladas de desechos todos los días.

La propia Annat desestimó lo que había ocurrido e intentó restarle importancia al hecho de que perdió los ahorros de toda la vida de su madre. Dijo que fue la misma anciana la que le insistió, cuando se dio cuenta finalmente de lo que había ocurrido, en que "lo dejara", ya que habría sido peor "un accidente de coche o una enfermedad terminal" y ninguna de las dos sufrió alguno de esos males. "Es una historia muy triste, pero he pasado cosas peores", admitió la mujer, y por eso se justificó: "En la vida todo es una cuestión de proporciones. La gente tiene que saber aceptar lo bueno y lo malo que la vida nos da".

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