Tinelli, el soldado de Clarín para combatir a Kirchner

Cómo es la batalla de poder detrás de los 35 puntos de rating. Intimidad de una disputa que llegará hasta el 28 de junio y que enfrenta a dos pesos pesados. ¿Por que no entró Stolbizer a la casa de Gran Cuñado?

Por Carlos Stroker

El conductor televisivo Marcelo Tinelli decidió apostar fuerte y mostrar casi todas sus cartas en la tensión con el gobierno nacional. Se convenció de mostrar su juego tras una serie de reuniones que mantuvo con los directivos del Grupo Clarín. Si bien ya era una decisión tomada antes de ese cónclave, debido al final de su amistad con el matrimonio Kirchner, el apoyo explícito que logró de parte de la conducción del holding lo impulsó aún más. Por eso decidió ponerse al frente como el hombre fuerte del conglomerado para bajar línea sobre el pensamiento suyo y, a veces, del canal que ocupa. Su presentación de Gran Cuñado 2009 así lo demuestra. La intención del animador y del gerente artístico de Artear, Adrián Suar, de hacer cada vez más fuerte a los imitadores de los políticos en la pantalla chica es una clara muestra de lo que vendrá de aquí hasta el 28 de junio, domingo de elecciones legislativas a nivel nacional.

Si bien Gran Cuñado se moldeó para que se emitiera los lunes y los martes de cada semana y por un período de cuatro meses, la semana pasada Tinelli, Suar y directivos del grupo decidieron darle más espacio al envío de humor político. No sólo eso, en estos días se resolverá si los domingos, previo al clásico programa Fútbol de Primera, habrá una emisión especial, hasta el día que haya que sufragar, de Gran Cuñado. Todo indica que así será y que la excusa podría ser que Telefé resolvió colocar en la franja de las 21 a las 23 un programa semanal de Susana Giménez.

La intención del 13 es poner a Gran Cuñado desde las 20 (o las 21) hasta el inicio del programa deportivo. "Estamos trabajando en eso, hay que tomar una decisión rápida y la idea es que haya cinco programas semanales con la participación de los integrantes de Gran Cuñado. Pero faltan detalles. No está cerrado. Se habló y se habla", contó a Veintitrés uno de los hombres que trabaja junto al presentador en el armado del especial. La presencia de Jorge Rial el día de la eliminación del primer participante –en ese caso fue la caracterización de Lilita Carrió– es un indicio de que están hablando para que sea el conductor de Intrusos en el espectáculo un posible ayudante de Tinelli. Rial (quien hace unas semanas, en el programa La Cornisa de Luis Majul se manifestó afín al Pro) tiene el okey de Francisco de Narváez, dueño del canal América, donde trabaja de lunes a viernes, para estar en Ideas del Sur hasta la finalización de Gran Cuñado.

Los jueves dejará de salir al aire Bailando Kids y en su lugar irán algunos sketchs con los humoristas del plantel y una especie de musical, similar a lo que fue Cantando por un sueño, con los integrantes de la casa del Gran Cuñado mostrando sus habilidades en el canto y el baile. Las conversaciones entre los directivos (el Grupo Clarín tiene un 35 por ciento de las acciones de la productora Ideas del Sur) se dio en el marco de analizar la posibilidad de sacar del aire durante la semana al Bailando Kids y apurar su finalización. O en todo caso hacer una emisión especial los sábados por la tarde o la noche y previo a las 22 horas.

Es que el interventor del Comfer, Gabriel Mariotto, acaba de llevar al correo una carta documento con destino a las oficinas del 13 y a Marcelo Tinelli intimándolos a que sacaran de la pantalla la participación de los niños fuera del horario de protección al menor. Esto quiere decir que desde el organismo que controla a los medios de comunicación se pidió directamente desmantelar el programa tal cual está en este momento, ya que Showmatch nunca comienza antes de las 22.30 y, hasta hoy, los jueves y viernes no era grabado. Es una muestra de la pelea firme que mantiene el Gobierno con el Grupo Clarín y con Tinelli. "Los menores no pueden trabajar en televisión salvo que exista un videograph que diga que el programa fue grabado. Hay antecedentes de multas a programas similares porque son trasgresores de la ley", dijo Mariotto a Veintitrés con respecto a esta situación. Este sería un argumento ideal para dejar en manos de los "políticos" los cuatro envíos de la semana con Gran Cuñado y un refuerzo los domingos. "Estamos hablando de todo esto. En algunos días habrá definiciones", adelantó la fuente.

Sin dudas que dentro del combo de personajes que conforman la casa de Gran Cuñado, algunos políticos no lograron salir bien parados. Uno de ellos, según sus asesores, es el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos. Por este motivo el mendocino designó a uno de sus hombres de confianza para que hablara con el animador y lo convenciera de que debía mostrar a un hombre más activo y con menos "dudas y lentitudes". Para algunos asesores de imagen de Cobos esto lo perjudica y creen que hay una intención de hacerlo para que no crezca su figura. "La verdad es que preferiría no estar. Yo corro maratones y me hacen caminando", se quejó el vicepresidente. Si bien no lo dice de manera pública, Cobos estima que lo muestran así, al igual que Reutemann, algo lento, porque son competidores en la vida política real de dos "amigos" de Tinelli: Mauricio Macri, jefe de gobierno porteño, y Francisco de Narváez, candidato a diputado de la provincia de Buenos Aires. Ambos son aliados en el Pro y forman una alianza con Felipe Solá para los comicios que se avecinan.

Tinelli tiene en mente, en algún momento, reunir a los originales Macri y De Narváez con los imitadores. Estima que con una buena dosis de publicidad el encuentro podría darle un rating aún más alto del que tiene. Es una jugada que guarda en su escritorio. "Eso podría ayudar a los candidatos del Pro", se quejó un allegado a los candidatos del Frente para la Victoria de la provincia de Buenos Aires. Lo que no podrá conseguir la producción del programa es llevar a la Presidenta. Tinelli sabe que la caracterización de Cristina fue uno de los mayores aciertos del ciclo. Cada vez que "ella" aparece en escena los números del minuto a minuto así lo respaldan. Fue cuando quedó "nominada" (Tinelli dijo sentenciada) junto a "Carrió, De Angeli y D’Elía". Al aparecer el doble de la líder de la Coalición Cívica los números marcaban un guarismo de 24 puntos y con la aparición de "Cristina" el público aumentó en un diez por ciento en lo que a rating se refiere.

Sin dudas una de las ausencias llamativas dentro de la casa de políticos famosos fue la de la ex radical Margarita Stolbizer, quien es candidata en territorio bonaerense por la CC. "Lo pensamos, pero decidimos no ponerla", comentó uno de los hombres que rodea a Tinelli en Ideas del Sur. En realidad, se habla de un pedido especial al conductor por parte de los allegados del Pro provincial, para no incorporarla debido a que ambas fuerzas se disputan casi la misma porción de votos en Buenos Aires. Se reemplazó por Nacha Guevara, la tercera en la lista que encabezan Kirchner y Scioli. Según algunas encuestas publicadas por diferentes medios, De Narváez y Stolbizer tienen casi la misma intención de voto y tener protagonismo y que su nombre suene casi a diario podrían hacerla más "conocida".

Al hacer referencia a este programa, Mariotto defendió el sentido del humor y destacó que "está bien que hagan la caricatura de la Presidenta. El pueblo lo toma con humor. Cuando hay construcción política y hay una sociedad que trabaja, el humor no reemplaza a la política". Desde algunos despachos oficiales se habló off the record del programa y algunos estiman que hay una clara intención de perjudicar a los candidatos oficialistas. Y se escudan en algunas frases de los protagonistas. El único que habló ante los micrófonos fue el ministro Aníbal Fernández, pidió que se "regule" el humor sobre la Presidente. Luego intentó una aclaración. Desde Ideas del Sur, en tanto, el imitador de Sergio Massa, Mariano Iúdica, aseveró que "acá no hay entretelones, no hay segunda intención, no hay entrelíneas en lo que decimos, sólo hacemos un poco de humor y nada más". Su par real, el jefe de Gabinete de la Nación, cree que "mi personaje fue bien logrado, no tanto la cara, pero la voz sí, está bien. Me maté de risa".

En las próximas horas habrá una serie de definiciones con respecto a las modificaciones que sufrirá el programa Gran Cuñado y los nuevos horarios que tendrá el envío ideado por Marcelo Tinelli, un hombre que conoce con detalles lo que implica estar en los medios de comunicación, pero también en la arena política. Fue él quien logró llevar a su programa, en la década del ’90, al ex presidente Carlos Menem. Lo mismo hizo con el radical y uno de los responsables de la Alianza, Fernando de la Rúa. Quizá fue quien más sintió los avatares de tener que estar adentro de una producción de humor, ya que llegó a manifestar que su salida del gobierno estuvo catapultada desde un estudio de la pantalla chica. En breve habrá una nueva elección a nivel nacional y resulta difícil imaginar que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se haga un lugar en la agenda para ir hasta Canal 13 y ser parte de un programa cómico con dosis importante de política. "No vi el programa. A la noche ceno con Néstor y en ese lugar no hay televisión", dijo la mandataria, quien tiene al simulador Martín Bossi como el responsable de lograr su doble en Gran Cuñado.

El animador deberá resolver cuestiones que tienen que ver con más presencia suya y de los integrantes de Gran Cuñado en televisión. Será una forma de ponerle más pimienta a su niño mimado. En el Grupo Clarín ya le avisaron que estarán detrás de él en este emprendimiento que puede durar apenas un par de meses. Seguro hasta las elecciones y luego, quizás haya un nuevo Gran Cuñado, pero con una "satirización" de actores y conductores de otros canales. Una forma de pelear por alcanzar el rating más alto, posarse sobre la cima y mirar desde un lugar alejado. En la televisión, parece, todo es posible y el empresario lo sabe. A medida que se transite en el camino a las urnas se sabrá si este segmento jugó un rol importante a la hora de definir algún voto. O si fue sólo una jodita de Marcelo. Es cuestión de tiempo. Por ahora hay algo claro: una guerra oculta detrás de la guerra del rating. Mientras tanto el proyecto de una nueva ley de radiodifusión avanza hacia el Congreso.

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