El aún tímido armado político para Rosario

Opinión

Por Leo Ricciardino

Para octubre falta mucho y es difícil que la gente se enteré de por qué hay disputas entre Reutemann y Rossi; o a qué tendrá que enfrentar Binner este año desde el punto de vista político. Mucho más difícil será atraer la atención sobre los candidatos a concejales. De a poco y subordinado al armado nacional en Santa Fe, comienzan a moverse las piezas en cada rincón.

Está claro que el intendente Miguel Lifschitz se ha reservado para sí el armado de la lista de concejales para las elecciones de este año. Con Hermes Binner y Rubén Giustiniani ocupados en las listas para senadores y diputados nacionales; es lógico que la responsabilidad territorial de los comicios municipales recaiga en el hombre de más alta responsabilidad política aquí. Por supuesto que habrá conversaciones, pero la palabra definitiva será la del intendente.

Tal como lo adelantó ayer Rosario/12, uno de los muchos temas a decidir de aquí a octubre es si los comicios municipales y nacionales se hacen en forma conjunta o desdoblada. Si se opta por esta última opción, las elecciones en rigor no serían dos, sino tres ya que en la provincia rige el sistema de internas abiertas simultáneas y obligatorias. Con lo cual el cronograma obligaría a un comicio que determine los candidatos locales para la elección general del mismo distrito. La elección municipal propiamente dicha y luego la nacional para elegir los nueve diputados nacionales que le corresponden a Santa Fe y los tres senadores: Dos por la mayoría y uno por la minoría. Y, se sabe, los dirigentes políticos y candidatos intentan siempre incomodar lo menos posible a los electores, no sea cuestión de que ese fastidio se refleje después en una manifestación adversa en las urnas.

Como sea, la elección municipal al no tener el casillero de cargos ejecutivos en este turno se torna un tanto más intrascendente para el público, al que le costará reconocer a los aspirantes a futuros ediles, por lo que se inclinará por la figura de mayor relevancia que aparezca al lado en los afiches. Para el caso del oficialismo, obviamente el intendente. Mientras que para el caso de la oposición será un tanto más difícil porque tendrán que bajar al territorio Agustín Rossi y Jorge Obeid; por el lado del peronismo. Y otro tipo de referentes para el resto de los partidos con aspiraciones de colocar algún edil entre las 11 bancas que entrarán en disputa.

Desde ahora está claro que el oficialismo no tendrá problemas para alzarse nuevamente con la mayoría. Pero, según lo adelantaron también fuentes del PS a este diario, esta vez la idea sería no hacer una lista sólo de "puros" como en la elección de 2007; sino intercalar a algunos "socios" para desterrar después en el recinto esa idea un tanto incómoda de "mayoría automática". Un maquillaje que parezca más frentista, podría decirse.

A los nombres de José León Garibay, Clara García y Fernando Asegurado; que se barajan para los primeros puestos de la lista oficial, se agrega un plus para los competidores: Ellos y todos, saben que de esta elección dependerán también sus posibilidades de ingresar en otra competencia mayor en 2011, contra otros dos jugadores de peso propio dentro del socialismo, como lo son el presidente del Concejo Miguel Zamarini y el secretario de Gobierno Horacio Ghirardi. Es el viejo y eficiente esquema de promoción escalafonaria dentro del socialismo. Las reglas van cambiando de acuerdo a las circunstancias, pero en realidad las reglas internas existen y son conocidas por todos los miembros.

Por el lado del peronismo hay un único indiscutido: Osvaldo Miatello, actual vicepresidente del Concejo Municipal, obeidista pero con buen entendimiento con los hombres de Rossi. Por su parte, en el armado del justicialismo primarán también las alianzas estratégicas y el pago de recientes deudas políticas. En ese esquema, la "pata sindical" siempre aparece. Y en este caso, la suela de ese pie tiene ya un nombre escrito: Antonio Ratner, el actual secretario adjunto del gremio de los municipales de Rosario. Le siguen dos o tres abogados que hoy se desempeñan como asesores nacionales y provinciales, que no ocultan sus ganas de decirle a los jefes políticos "llegó mi turno, aquí estoy".

Por supuesto, habrá otros candidatos y el ARI y el radicalismo tendrán los suyo para decir por separado o al lado -en algún caso- de la lista socialista. Pero por ahora, apenas con cuentagotas se van conociendo algunos nombres para la competencia local.

No es raro, con jugadores de la talla de Binner, Reutemann, Giustiniani, y Rossi en la cancha central; será muy difícil que los focos apunten a los encuentros que se desarrollan en los campos auxiliares. Partidos importantes, pero secundarios al fin.

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