La tijera corta educación pública

Con el presupuesto para el año que viene, la gestión PRO incrementa en un 167 por ciento los recursos para la educación privada desde la asunción de Macri en la ciudad. Mientras, reducen los fondos para infraestructura, equipamiento, obras y raciones de comida.
El presupuesto que destina la gestión PRO a la educación privada en 2010 se acerca al doble de lo que era cuando asumió Mauricio Macri. Los fondos para infraestructura de escuelas públicas, en cambio, se reducen a menos de la mitad: esa partida sufrió en dos años un recorte de 172 millones de pesos. También hay ajuste en obras para escuelas y en raciones de comida. Las escuelas de gestión privada tendrán 300 millones más que hace dos años, mientras que los comedores escolares recibieron en ese mismo período un aumento de 66 millones de pesos. "Es una radiografía de cómo piensan: incrementan el presupuesto privado y desciende la infraestructura. Se desentienden de la obligación que tiene el Estado", advirtió la legisladora de Nueva Izquierda Patricia Walsh.

Mañana, el ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, deberá asistir a la Legislatura a defender el proyecto de Presupuesto 2010 del macrismo, que en el gasto educativo tiene un aumento nominal del 2 por ciento. Se mantiene casi en la misma proporción respecto del total del Presupuesto 2009 (en rigor, se reduce un 0,02 por ciento). El de este año, sin embargo, había implicado una caída de 2 puntos con respecto a lo que representaba del total en 2008. El legislador Martín Hourest (CTA) calculó cuánto sería el presupuesto de 2010 si se le resta la inflación que prevé el macrismo en su proyecto (6,5 por ciento). El resultado indica que, con la inflación, la partida de educación está cayendo un 2,1 por ciento el año que viene.

Sin embargo, en el interior del presupuesto educativo no todas las partidas corren la misma suerte. En el presupuesto que presentó el PRO para 2010 hay 806.774.724 pesos asignados a la Dirección General de Gestión Privada, que ocupa Enrique Palmeyro, quien también es representante de la Vicaría de Educación de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral y director del Programa de Escuelas Hermanas del Arzobispado de Buenos Aires. Un interesante rol a los dos lados del mostrador.

Esos 806 millones de pesos representan un aumento del 14 por ciento con respecto a 2009: son 101 millones más que los 705 millones de este año. Pero el presupuesto vigente también implicaba un incremento de 200 millones con respecto al de 2008, que era de 482 millones. Página/12 informó el año pasado sobre esa tendencia de aumento: el equipo de Hourest calculó que implicaba el mayor crecimiento interanual desde el año 2000 y llevaba el presupuesto para educación privada a su máximo histórico.

Con el proyecto del Presupuesto 2010, se consolida una tendencia que lleva el dinero destinado a las escuelas privadas a acercarse al doble de lo que era cuando asumió el macrismo: representa un aumento del 167 por ciento en dos años. Este diario informó algunos de los destinos que tiene ese dinero: por ejemplo, al Colegio Las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús –que cobra cuotas de hasta 885 pesos– se le destinaba en 2008 un aporte público de 80 mil pesos por mes, mientras que Nuestra Señora de la Misericordia recibía 300 mil pesos por mes –y ese año cobraba a sus estudiantes una cuota de 412 pesos por mes–.

Desde la oficina de prensa del Ministerio de Educación porteño sostuvieron que "no están previstas nuevas subvenciones, el dinero es para los docentes, cuya antigüedad aumenta año a año" y que los mismos subsidios se entregaban en gestiones anteriores. También afirmaron que los aumentos lo que hacen es blanquear en la ley de presupuesto "incrementos que antes se hacían en el año". "¿Por qué mejora la asignación de dinero en educación privada? No es por el gasto en salarios: el gobierno porteño sigue sin transferir el dinero a una cuenta individual a los docentes, en lugar de a la empresa o escuela", cuestionó Hourest.

Los que pierden

Otra tendencia que se mantiene en el Presupuesto 2010 es el recorte del monto destinado a infraestructura de las escuelas públicas: se prevén 145.293.903 pesos para la dirección general de Infraestructura y Equipamiento. En 2009 eran 253 millones de pesos; en 2008 eran 317 millones de pesos. Implica 172 millones menos entre 2008 y 2010 (y de este año al próximo, 108 millones de recorte). Es decir que el año que viene el presupuesto será de menos de la mitad de lo que era al comienzo de la gestión de Macri. Hourest señala que "reduce a la mitad su participación en el gasto: pasa de representar el 6 por ciento del total a ser el 3 por ciento en 2010". "Además, las construcciones en escuelas caen un escandaloso 51 por ciento", indicó el legislador de Igualdad Social.

Hourest advierte que el área de Inclusión Escolar, que recibe 107 millones, "pierde un 50 por ciento de su presupuesto" y que el programa de asistencia alimentaria tiene un ajuste en sus metas físicas: la cantidad de raciones previstas es de 89 millones, 11 millones menos que las de este año, en un presupuesto que dice en su mensaje inicial que la crisis sigue vigente. La Dirección General de Cooperadoras y Comedores recibe, en tanto, 253.063.153 pesos. En 2009, se le destinaron 207 millones y en 2008, 187 millones. Por lo que el año próximo tendrían un aumento de 46 millones (66, desde 2008). Se trata de una partida que no tiene tanta suerte como la de educación privada. "Lo más grave es la subejecución de las partidas, porque empeora este panorama. En infraestructura fue bajísima. Le quitaron partidas a la ejecución y se la dieron a aceras y veredas", planteó Hourest, quien recordó que la ejecución de obras en escuelas no pasaba el 17 por ciento en junio de este año.

"En las reuniones de la comisión de Educación, todas las semanas escuchamos a directores de escuelas, padres, cooperadoras y estudiantes denunciar incumplimientos y carencias en infraestructura", recordó Walsh. "Desde que empezó la gestión de Narodowski, a pesar de haberle votado una ley especial por la que no debía hacer licitaciones para infraestructura, las obras no se han hecho de ninguna manera –planteó el legislador de Identidad Porteña Diego Kravetz–. Cada vez que viene el ministro es para explicar por qué recorta becas o por qué tiene un ñoqui espía. Y ahora es por los recortes. Será un gran académico, pero es un pésimo ministro".

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