La Tigresa quiere saldar una cuenta pendiente

En el Luna Park, Acuña expondrá hoy sus coronas del CMB y de la AMB ante la jamaiquina Ashley, que le ganó dos veces.
A los 32 años, y en el ciclo final de su exitosa carrera, la formoseña Marcela la Tigresa Acuña, expondrá esta noche su corona mundial supergallo (AMB y CMB) ante quien le resultó, hasta el momento, un escollo imposible de batir en su carrera boxística: la jamaiquina Alicia Ashley, ex tri-campeona mundial.

La pelea, de 10 rounds, se realizará en el Luna Park y será televisada por TyC Sports, que comenzará su transmisión a las 21. Ayer, ninguna de las dos boxeadoras tuvo dificultades a la hora del pesaje. La Tigresa marcó 54,650 kg, mientras que Ashley registró 54,800 kg.

Acuña afrontó las exigencias más riesgosas de su campaña en sus últimas presentaciones. Sus victorias sobre la jujeña Alejandra Oliveras y la mexicana Jaquie Nava, gestadas sobre la base de un alto nivel técnico y anímico, la convirtieron en la mejor boxeadora del mundo en los 55,400 kg. Pese a ello, insistió en volver a medirse con Ashley, una pugilista zurda, de 41 años, que se convirtió en su asignatura deportiva pendiente, dado que perdió con ella por puntos en dos oportunidades, en rings de Córdoba (2002) y Bolívar (2003).

El paso del tiempo ha sido decisivo para el crecimiento de la Tigresa y el estancamiento de Ashley, quien deberá demostrar cómo mantener su excelente boxeo y su admirable movimiento de piernas a los 41 años de edad.

La jamaiquina, quien ganó tres coronas mundiales entre los 53,500 y los 57,100 kg, tiene un récord de 14 victorias (sólo 1 por KO), 8 derrotas y un empate. Vive y se entrena en Nueva York, con el idóneo preparador Héctor Roca, quien la secundó en rings de América, Europa y Asia, en donde aquilató gran experiencia a través de 10 años de militancia en el profesionalismo.

Acuña ganó 32 peleas (16 por KO) y perdió 5 en un récord que destaca 15 peleas por el título mundial. Deberá presionar constantemente a Ashley quitándole ángulos y distancias que le permitan imponer su boxeo elegante y plástico. Y allí descargar toda su batería ofensiva, sobre todo a las zonas "blandas" de su oponente.

La Tigresa llega mejor que Ashley a este match. Necesitará una concentración ideal para poder sostener el ritmo ofensivo que requiere la táctica de esta pelea. De conseguirlo, habrá logrado algo más importante que una nueva retención mundialista. Habrá saldado una cuenta pendiente llamada Alicia Ashley, quien hasta ahora simboliza una gran espina clavada en su campaña.

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