TIGRE: POR DECISION DE LOS DIRIGENTES SOLO SE VENDEN 21.800 ENTRADAS SOBRE LAS 44.000 QUE TIENE VELEZ DE CAPACIDAD En la bronca de la gente, la primera final es un empate

En Tigre hubo serios incidentes entre hinchas y policías, y quedan plateas. San Lorenzo agotó todo.
Diego es socio de San Lorenzo y en este torneo solamente se perdió dos partidos porque estuvo en Brasil por razones de trabajo. Es martes a la nochecita y, a juzgar por sus palabras, se siente entre defraudado y molesto. "Estuve discando dos horas seguidas al teléfono de Ticket Portal y me dio todo el tiempo ocupado. Me quedé sin entrada para el partido con Tigre y ahora no me queda otra que comprarla en la reventa, cosa que no voy a hacer porque no quiero favorecer ese negocio", comenta a Clarín, desencantado porque el lunes no pudo conseguir una popular y porque ayer le resultó imposible comprar una platea por el sistema de venta telefónica. Hincha furioso de Tigre, Sebastián vive en San Fernando y lo dominan sensaciones parecidas a las de Diego. La diferencia es que él se quedó sin entrada para el partido de esta tarde después de haber estado durante más de tres horas haciendo cola en el estadio de Victoria. Allí, la demanda también superó a la oferta y se generaron desbordes que llevaron a la policía a reprimir con balas de goma. Llenos de bronca e impotencia, los hinchas de Tigre le respondieron a la policía con piedrazos y se vivieron algunas escenas de angustia: allí también había padres con hijos y a varios de ellos se los vio correr desesperados con sus niños a upa. Paradójicamente, la situación recién se calmó tras la intervención de barrabravas de Tigre.

En Boedo y en Victoria, los hinchas tienen la misma sensación: los que resuelven decidieron dejar afuera de los partidos que definirán el torneo Apertura a cientos de simpatizantes. La cancha de Vélez tiene capacidad para unas 44 mil personas. Pero hoy estará ocupada en un cincuenta por ciento: habrá 10.900 hinchas de cada lado, es decir un total de 21.800. Tanto Tigre como San Lorenzo dispondrán de 4.700 lugares en la popular y de 6.200 plateas. En 2006, cuando Estudiantes le ganó a Boca el desempate del torneo Apertura de ese año, fueron habilitadas un total de 32 mil ubicaciones: 16 mil para cada uno, con 8.500 plateas y 7.500 populares. Hoy habrá 5.100 hinchas menos de cada equipo que aquella vez. Y para la gente es poco menos que una herejía. "Hacía 40 años que no se daba una definición en un triangular, y por culpa de los cráneos (sic) de la seguridad, muchos hinchas nos vamos a quedar sin la chance de poder ir a la cancha", dijo un hincha de San Lorenzo que se comunicó telefónicamente con la redacción de Clarín y que sólo se identificó como Matías.

Sin embargo, la Subsecretaría de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos (SUBSEF) asegura que fueron San Lorenzo, Tigre y Boca, los clubes involucrados en la definición, los que determinaron la cantidad de entradas a vender en cada partido. "Nosotros no pusimos ninguna restricción. Creíamos que Tigre-San Lorenzo era un partido para que se jugara con 30 ó 35 mil personas, pero los clubes se pusieron de acuerdo en que se vendieran esa cantidad de entradas", afirmó Pablo Paladino, titular de la SUBSEF, a Clarín.

El presidente de San Lorenzo, Rafael Savino, explicó a este diario que el motivo de la escasa presencia de hinchas fue para que ninguno se viera favorecido al afrontar la condición de local. "En las canchas de Vélez y Racing, el local tiene más populares que los visitantes. Y como no queríamos que nadie sacara ventajas teniendo más hinchas en las tribunas, decidimos poner ese límite, que era la única manera de que ninguno se viera perjudicado", argumentó.

Mientras los hinchas de San Lorenzo agotaron ayer la totalidad de las plateas disponibles (el lunes ya no había más populares), en Tigre quedó un remanente de 2.200 plateas que se venderán hoy a partir de las 10 en el estadio de Victoria.

Será una final con calor popular, sí, pero menos del que se podrí

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