TIGRE - BANFIELDUn empujón más

A Tigre sólo le falta la guinda... del postre. "Si lo logramos será una satisfacción doble porque lo ganamos como grupo", dicen todos tirando para el mismo lado.
Muchachos, ¿se juntan para la foto...?

El pedido está hecho, cien metros los separan de la cancha de rugby. Y los que caminan hacia allí no son ni Juani Hernández ni Corleto ni Felipe Contepomi. Nada de Pumas. Los que forman el scrum, abrazados, son los mismísimos jugadores de Tigre que se juntan sin problemas para la producción de Olé.

Sacrificio, unión, solidaridad. Muchas son las cualidades que se le pueden otorgar a este grupo que, sin grandes estrellas, sueña con el campeonato. Y si bien contó con actuaciones clave (Morel, Islas y Luna, entre otros), siempre en los momentos complicados hubo una rueda de auxilio: cuando no apareció Morel, lo hizo Luna; cuando la defensa fallaba, Islas respondía. Ahora, ya en el final, como si fuera un scrum, todo Tigre empuja para conseguir el título. A pura fuerza, a pura unión. "Estamos acá gracias a lo que hicimos como grupo. Sin grandes estrellas peleamos a la par de equipos que manejan presupuestos muy grandes", coinciden.

Se ríen, se divierten, juegan como chicos. El ánimo del plantel está bien arriba y los jugadores creen que ésa es una de las claves del éxito. "Me gusta mucho cómo trabajamos. La alegría que ponemos en cada uno de los entrenamientos nos lleva a que hoy estemos ahí arriba", afirma Islas, pieza fundamental en este grupo. ¿Por sus atajadas? No, el arquero es el primero en prenderse en las bromas. "La humildad y la garra grupal le ganaron a la jerarquía individual. La humildad te lleva a conseguir cosas importantes y nuestro grupo la tiene", asegura Morel.

En el Matador saben que no dependen de una sola figura, sino de la fuerza y la unión del plantel. "Te da mejores resultados tener un buen grupo que muchas individualidades. En esos casos la presión recae sobre una sola persona y a nosotros eso no nos pasa", reconoce Leonel Altobelli, delantero e hincha fanático del Matador.

Empuje, garra, fuerza, tiene este plantel que pasó por arriba a muchos rivales, que no tuvo miedo de pelear con los grandes y que se ganó un respeto en el fútbol argentino. "Si salimos campeones es un mérito doble porque lo ganamos en grupo", comparten todos en el plantel.

Desde la primera fecha, donde arrancó la ilusión, el Matador empuja y sueña con quedarse con el título. Ahora, para conseguir el objetivo, solamente le falta un empujón más. A pura garra. ¿Garra Puma? No, garra Tigre.

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